El objetivo fundamental de la Institución Universitaria es formar
ciudadanos altamente cualificados, responsables, y con una sólida formación en
ética y responsabilidad social; que participen activamente en la sociedad,
promoviendo, generando y difundiendo conocimientos. La universidad debe ser
transformadora, tiene que transformar vidas y transformar la sociedad. Es decir,
tiene de hecho una gran responsabilidad social y cultural.
La tarea asignada a la universidad no es fácil de cumplir en el nuevo orden
mundial del siglo XXI, donde se vive la era de cambio rápido, continuo, complejo
e incierto, en ella la única constante es el cambio y lo único cierto es la
incertidumbre. Todo ello como consecuencia de una serie de razones, entre las
cuales destacan el surgimiento de las “Economías Basadas en el Conocimiento”,
La Globalización, la cambiante ola de las Tecnologías de la Información y
Comunicación (TIC´s) digital, además de la incertidumbre sobre el futuro
educativo que les espera a las nuevas generaciones, en estos tiempos tan
difíciles para un mundo enfermo de Covid 19.
La universidad tiene un papel importante que desempeñar en la sociedad y
debe responder a las expectativas que se le plantean. De ahí, que en algunas
épocas se hace necesario replantear determinadas reformas que modifican su
orientación y proyección social. En este sentido, la UNESCO, en su Conferencia
Mundial sobre la Educación Superior en el siglo XXI (París 09/10/1998), produjo
una Declaración que subraya la misión de la educación superior y también un
marco de acción a seguir. Adicionalmente a esto, La ONU en septiembre del
2015 define y aprueba diez y siete (17) Objetivos para el Desarrollo Sostenible
(ODS), que definen La Agenda que se espera cumplir en el 2030, para garantizar
un Desarrollo Sostenible (ONU-ODS 2030) a nivel mundial. Estos dos
lineamientos demandan de las Instituciones Educativas la pronta atención en la
preparación de un ciudadano con una formación integral y consiente de la
realidad mundial.
Lo antes señalado ha abierto una brecha muy importante para el
cumplimiento de las funciones fundamentales de la universidad como son: la
docencia, investigación y extensión. La Universidad Fermín Toro durante
varios años ha venido profundizado en la búsqueda de la excelencia en el
proceso de enseñanza-aprendizaje, investigación y transferencia de
conocimiento (extensión). La Revista Scientiarum es la prueba más fehaciente
del trabajo realizado por esta institución en el área investigativa en los últimos
años. El Volumen 2, año 2020 de La Revista Scientiarum contiene diversos
artículos y ensayos de investigación original y de calidad en el campo de la
educación superior y áreas relacionadas con la misma, que constituyen un foro
académico para la discusión y análisis constructivo de todos los temas posibles
del sector y con él relacionados.
La excelencia en la docencia incluye una variedad de elementos a tener
en cuenta, entre otros, la selección, promoción, cualificación y ética del docente
universitario. En el ensayo titulado “La ética una perspectiva para el profesor