INTRODUCCIÓN
Con la entrada del siglo XXI
bañado de la tecnológica disruptiva y
los procesos de globalización, han
dado pie a una evolución holística del
sistema educativo en todos sus
niveles, como respuesta a las
exigencias transformadoras de la
sociedad del conocimiento. Por su
parte, el desarrollo tecnológico ha
traído consigo el impulso de redes de
comunicación, magnificando las
posibilidades de hacerse de
información de gran valor, siendo
intercambiada entre las personas sin
importar el lugar donde se encuentren,
fomentando la generación de nuevos
conocimientos. Este contexto, hace
necesario que los sistemas educativos
se reinventen, redimensionando en
sus paradigmas
A pesar que cada país tiene un
contexto diferente, los mismos se
encuentran inmersos en los cambios
generado por la tecnología, viéndose
reflejado en las transformaciones
sociales, debiendo ajustar su enfoque
educativo con el fin de remontar al
siguiente nivel de desarrollo y
sustentabilidad. Es así, como dentro
de las distintas propuestas ha tomado
preeminencia la educación STEAM
(Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes
y Matemáticas) por sus siglas en
inglés, que tiene como objetivo
difuminar las fronteras que por
tradición han existido entre las
mismas, abriendo paso a la solución
de problemas reales de manera
creativa, cooperativa y colaborativa.
La educación STEAM emerge
por la importancia en dar respuesta a
la necesidad de formación holística del
estudiantado, en respuesta a la
incorporación de las Tecnologías de la
Información y la Comunicación (TIC),
donde se hace necesario, en un futuro
inmediato, valerse de sus bondades,
para dar respuesta al inminente
nacimiento de una serie de labores por
entonces inexistentes. Hoy, en la
segunda década del siglo XXI, están
emergiendo una gama profesiones
que llevan la huella tecnológica como
valor agregado, llevándose a cabo
fuera de las áreas tradicionales de
trabajo, en la denominación de
Teletrabajo. Este escenario, ha