autoaprendizaje, entre el
conocimiento y los educandos de
manera horizontal, donde exista un
aprendizaje colaborativo, participativo,
ameno, socioconstructivo y
significativo, atendiendo, las diversas
demandas de los estudiantes en
diversos planos. El postmodernismo
enfatiza en la solidaridad, la
compasión, la subjetividad de las
emociones como elementos
necesarios para desarrollar las
capacidades de entendimiento y de la
experimentación del mundo.
La educación si se vislumbra en
el futuro tendrá que adaptar sus
contenidos y aportes curriculares en
aras de la transformación de las
sociedades como respuesta a las
demandas que surgen de las mismas,
teniendo como columna vertebral la
tecnología y la innovación. Para esto,
son necesarios docentes capaces de
dar el paso hacia transformaciones,
ser agentes de cambios y promotores
de un entorno escolar que cada día se
adapte en la espera de los
conocimientos del futuro.
En definitiva, los entornos
educativos en la postmodernidad,
deben tomar en cuenta, dentro de sus
líneas de acción, la constante
evolución en materia tecnológica e
innovación y para ello se requiere, en
primer lugar de docentes dispuestos y
actualizados, además de una gerencia
que poco a poco se convierta en una
pedagogía para afianzar estructuras
cognitivas, tanto de los responsables
de la gerencia, los docentes, como de
los estudiantes que son el fin último de
la educación.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Ayuste, A. Y Trilla, J. (2005).
Pedagogías de la Modernidad y
Discursos Postmodernos Sobre
la Educación. Revista de
Educación, 336.
Barrio, J.M. (2008). Sobre la llamada
educación postmoderna. Revista
Española de Pedagogía, 241.
Carr, W. (1996). Una Teoría para la
Educación. Madrid: Morata.
Colom, A. (1997). Postmodernidad y
Educación. Fundamentos y
Perspectivas. Barcelona: Paidos.
Gimeno Sacristán, J. (2002). El
Futuro de la Educación desde su
Controvertido Presente. Revista
de Educación, Extraordinario.
Hossieni, A. y Khalili, S. (2011).
Explanatio of Creativity in