8
AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
Verci Oropeza
https://orcid.org/0000-0001-7317-5109
RESUMEN
Las Naciones Unidas, han insistido en diferentes
eventos realizados a nivel mundial acerca de la
necesidad de adquirir o adoptar el paradigma del
desarrollo sustentable integrando con similar nivel de
importancia los pilares social, ambiental y económico
del mismo. Por ello insisten en resaltar la trascendencia
de éste en diferentes tratados, a fin de poder establecer
a nivel regional y local, en primer rmino, la adopción
de hábitos o nivel de vida saludable, correspondientes
con costumbres, actitudes, formas de comportamiento
y que sean asumidos durante la vida diaria que a su vez
sean mantenidos en el tiempo, orientadas hacia el bienestar, la salud y la nutrición,
según refleja la UNICEF (2015). Entre los elementos requeridos a fin de lograr su
adquisición, destacan el poder contar con una alimentación adecuada, actividad
física regular, horas suficientes apropiadas para descansar, abstinencia o consumo
moderado de alcohol, tabaco o de cualquier tipo de droga, además de una relativa
capacidad de hacer frente a situaciones estresantes y resilencia ante los cambios.
En el presente ensayo se efectúa una exploración de la producción científica con
objeto de identificar claves que determinan cómo los profesionales formadores o en
proceso de formación en las áreas de ciencias de la salud, puedan alcanzar una
efectiva transición hacia estilos de vida sustentable, saludables. Con el propósito
de lograr esta finalidad, se hizo un arqueo referido a fuentes de investigaciones
previas, extraídas en base a datos provenientes de organizaciones dedicadas al
tema referencial, además de la experiencia de quién investiga, como personal activo
de la organización. Éste artículo, será por demás una construcción eminentemente
descriptiva y normativa, según lo planteado por Morgenstern, (citado en Morles,
1986), al centrarse en enumerar características, relaciones componentes y
conformantes del objeto de estudio.
TRANSICIÓN A ESTILOS DE VIDA
SUSTENTABLE Y SALUDABLE UN
DESAFÍO URGENTE PARA LOS
PROFESIONALES DE
CIENCIAS DE LA SALUD
PALABRAS CLAVE:
estilos de vida
sustentable y
saludable, desafío
urgente,
profesionales de
ciencias de la salud
9
AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
TRANSITION TO SUSTAINABLE AND HEALTHY LIFESTYLES.
AN URGENT CHALLENGE FOR SCIENCE
PROFESSIONALS HEALTH
Verci Oropeza
https://orcid.org/0000-0001-7317-5109
ABSTRACT
The United Nations has insisted in different events held worldwide, on the need to
acquire or adopt the paradigm of sustainable development, integrating with a similar
level of importance, the social, environmental and economic pillars of development.
For this reason, they insist on highlighting the importance of this in different treaties,
in order to be able to establish at the regional and local level, in the first place, the
adoption of habits or a healthy level of life, corresponding to customs, attitudes,
forms of behavior that are assumed during daily life that in turn are maintained over
time, oriented towards well-being, health and nutrition, as reflected by UNICEF
(2015). Among the elements required in order to achieve its acquisition, it is worth
mentioning being able to count on an adequate diet, regular physical activity,
sufficient appropriate hours to rest, abstinence or moderate consumption of alcohol,
tobacco or any type of drug, in addition to a relative capacity coping with stressful
situations and resilience in the face of change. In this essay, an exploration of
scientific production is carried out in order to identify keys that determine how training
professionals or those in the process of training in the areas of health sciences can
achieve an effective transition towards sustainable, healthy lifestyles. With the
purpose of achieving this goal, a check was made referring to previous research
sources, extracted based on data from organizations dedicated to the referential
topic, in addition to the experience of the person who investigates, as active
personnel of the organization. It will be, moreover, an eminently descriptive and
normative construction, as proposed by Morgenstern, (cited in Morles, 1986), by
focusing on enumerating characteristics, component relationships, and constituents
of the object of study.
Key words: sustainable and healthy lifestyles, urgent challenge, health sciences
professionals.
10
AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
INTRODUCCIÓN
El desarrollo sustentable
enunciado estratégico presentado por
primera vez en el conocido Informe
Brundtland titulado “Nuestro futuro
común” (ONU, 1987), condensa las
necesarias propuestas de revisión del
crecimiento económico, la equidad
intra e intergeneracional, más el
cuidado del medio ambiente en
beneficio del ser humano. Al respecto,
Gutiérrez y Picazzo (2009), expresan
la existencia de un naciente amplio
marco conceptual, ahora reorientado
hacia lo social, ambiental: “surge una
nueva visión del mundo que
definitivamente desplaza la atención
puesta hasta ese entonces, en el
crecimiento y la productividad, como
centro del quehacer en la sociedad” (p.
26), nos enrumbamos, a partir de ello,
hacia una noción del desarrollo, sus
destinatarios y el medio ambiente.
Lo cual realza, en el marco de
este contexto, las concepciones de
saludable o salud como aptitud y pieza
constitutivas para un desarrollo
humano, que desde la cada anterior
se venía perfilando (Sen, 1999, 2000),
enfocando los temas de salud a modo
de: “una función principal entre calidad
de vida y libertad, para tratar de
desplegar las capacidades de las
personas, ser parte constitutiva (…) e
integrante de un buen desarrollo” (p.
8). En atención a ello, se requiere ir
brindando las condiciones
institucionales, sociales para que la
sociedad cuente con esta oportunidad,
a su vez, es ésta una de las
condiciones necesarias que permitirán
avanzar hacia la sustentabilidad
requerida.
Se desprende así, de los
postulados anteriores, la importancia
del despliegue de las capacidades
humanas en aras de poder disfrutar un
mejor nivel de calidad de vida; en ese
contexto, juega función principal entre
dicha calidad o la capacidad de
lograrla, la educación; la cual es
también pieza clave en esto, aunado a
la promoción de bienestar social, y
económico en la población, de lo que
se deriva la responsabilidad de la
universidad con su entorno social, por
ende se deben tomar en
consideración los efectos,
repercusiones o expectativas que la
11
AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
actividad universitaria genera hacia
sus propios miembros docentes,
empleados administrativos, obreros,
estudiantes, es decir, hacia la
comunidad toda, dando respuestas
oportunas a los desafíos del presente.
En ese sentido, se puede
expresar que aun cuando el uso del
término “estilo de vida” comienza a
utilizarse desde los inicios del siglo
XX, especialmente en psicología, por
Jung en 1912, al estudiar la
personalidad del individuo, él
expresaba: “el estilo de vida es
individual propio de uno” (Nawas,
2001, p. 93). Esta idea se
complementa con la teoría de la
personalidad de Adler, definida como:
“la unicidad del individuo, la unidad de
su personalidad, su forma
característica de comportamiento, la
intencionalidad de sus esfuerzos y su
lucha creativa por superar las
inferioridades personales y los
impedimentos del ambiente” (Nawas,
Ob. Cit, p. 94 ).
Así mismo, la Organización
Mundial de la Salud (OMS), definió en
la primera Conferencia Internacional
sobre la Promoción de la Salud
reunida en Ottawa, el estilo de vida
como: “una forma general de vida
basada en la interacción entre las
condiciones de vida en un sentido
amplio y los patrones individuales de
conducta determinados por factores
socioculturales o características
personales” (Carta de Ottawa para la
Promoción de la Salud, OMS, 1986,
p.118). Estos patrones de conducta
son desarrollados por el individuo
durante sus procesos de socialización,
formación, iniciados por lo general en
casa, con los padres, hermanos,
escuela, fortalecidos o transformados
con la formación profesional
universitaria, trabajo, medios de
comunicación, entre otros.
De esta manera podemos
señalar, en atención a lo
anteriormente referido que, la forma
en la cual un individuo lleva su manera
de vivir, afecta a su entorno; Celis y
Vargas, (2004), definen estilo de vida
como: “la manera particular en que
cada individuo se relaciona consigo
mismo y con su medio ambiente” (p.
108). Con lo cual se percibe desde
hace tiempo, basado en las
mencionadas definiciones, la
12
AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
referencia hecha al conjunto de
comportamientos o actitudes
cotidianas realizadas por las
personas, para mantener nuestro
cuerpo y mente de una manera
adecuada, pero atendiendo siempre a
la preservación del medio ambiente.
De igual modo, la mencionada
Organización Mundial de la Salud,
expresa en sus tratados, que el estilo
de vida es la base de la calidad de ella,
relacionado con los patrones de
consumo del individuo en su
alimentación, conjuntamente con el
desarrollo o no de actividad física, los
riesgos del ocio, pero en especial al
consumo de alcohol, tabaco, drogas,
aunado a otras actividades
relacionadas con su riesgo
ocupacional. Con lo cual se hace
referencia en este artículo al estudio
de los modos o patrones de
comportamiento saludables (Piteres,
Cabarcas & Hernandez, 2.017), al
igual que los medios utilizados en el
proceso de resolver los problemas
derivados de ello, los cuales son
dependientes en muchos casos de las
condiciones vitales del individuo en su
entorno.
Al respecto, presento este
ensayo de género literario científico,
de tipo argumentativo, según la
intención comunicativa presentada,
producto de una construcción
eminentemente descriptiva,
normativa, según lo planteado por
Morgenstern, (citado en Morles,
1986), centrada en: “enumerar las
características, componentes y
relaciones que integran el objeto en
estudio”. Así como a: “dar
orientaciones sobre el deber ser de un
objeto o institución”. (p.7), para
realizar, un proceso discursivo, laxo,
según la clasificación elaborada por
Morles (Ob. Cit.).
Este trabajo presentado es
propio de fenómenos complejos,
basado en referencias investigativas
realizadas en otros contextos, así
como en fundamentos
epistemológicos que sostienen la tesis
de que los estilos de vida sustentables
generan bienestar a las personas que
adoptan tales acciones y prácticas de
forma sostenible, al igual que quienes
se proponen una efectiva transición
hacia ésos estilos saludables, como
desafío urgente para la humanidad,
13
AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
pero esencialmente para los
profesionales del decanato de áreas
de las ciencias de salud de la
Universidad Centroccidental:
“Lisandro Alvarado”, llamados como
estamos a liderar acciones junto a
otros profesionales, en razón a la
transdisciplinariedad y a la formación
de equipos de trabajo, para enfrentar
la mayoría de los problemas de
ciencias sociales y humanas del
presente.
En ese sentido, el propósito del
producto de este ensayo, se servir
de aporte para sentar las bases
destinadas a adoptar acciones y
prácticas sostenibles en el referido
decanato, en pro de cuidar tanto el
medio ambiente como elemento
generador de bienestar o felicidad,
además de reflexionar con
argumentos firmes la necesidad de
plantearnos a futuro, estrategias
sostenibles para el mantenimiento de
dicha Universidad como un sistema
holístico, interdependiente, dados los
aspectos sociales, económicos,
ambientales e institucionales
involucrados, para este proceso, que
logren a la larga mejorar o elevar la
calidad de vida de quienes a diario
convivimos en ella.
Para lo cual es preciso detallar
que las necesidades humanas
fundamentales son las mismas en
todas las culturas y en todos los
períodos históricos, sólo cambia, a
través del tiempo y de las culturas, el
modo o los medios utilizados para la
satisfacción de las mismas, razón por
la cual no debemos expresarlas
únicamente como carencias, dado que
implicaría restringir su espectro a lo
puramente fisiológico, es decir a la
sensación de “falta de algo”, (Max -
Neef, Elizalde, y Hopenhayn, 1986).
No obstante, en la medida en que
éstas comprometan, motiven y
movilicen a las personas, son también
potencialidad e incluso pueden llegar
a ser recursos.
En este sentido, la comunidad
científica, especialmente en las
últimas décadas, ha prestado especial
atención a las vías que se pueden
implementar para promover los estilos
de vida saludable, al considerarlos
claves, para la prevención de las
enfermedades en todos los periodos
vitales de la humanidad,
14
AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
particularmente de las relacionadas
directamente con conductas negativas
que afectan la salud y se convierten en
causa de muerte en el mundo, además
de ser dependientes del
comportamiento y de la actitud de las
personas en su vida cotidiana, pues la
salud depende en gran parte de la
alimentación, pero también del estilo
de vida adoptado, razón por la cual el
principal decanato de ciencias de la
salud de la región, debe permanecer a
la vanguardia, en la búsqueda de
soluciones que vayan en esta
dirección.
DESARROLLO TEÓRICO
En atención a lo imperativo de
buscar alternativas que promuevan
reflexión y cambios en las actitudes
generadoras de cultura saludable,
desde el ámbito universitario, Paéz
(2012), refiere que esto no sólo
depende de las personas, sino
también de las decisiones estratégicas
adoptadas por rectores, directivos o
gerentes de las universidades, debido
a que deben fomentarse prácticas
desde el nivel principal que
posteriormente se reflejen en los
contextos de pertenencia y
convivencia de todos los
universitarios, con lo cual se
demuestra la relevancia de las
intervenciones en los centros
educativos superiores en el contexto
de hábitos de vida saludable para sus
estudiantes y toda la comunidad en
esencia.
En ese sentido, los estudios de
calidad de vida actuales, permiten
buscar información con metodologías
y técnicas adecuadas, acerca de
cómo estructurar las condiciones de
vida en la sociedad, instituciones,
familia e incluso en el individuo, junto
a las consecuencias que se puedan
producir en la salud y el bienestar de
las personas, entendiendo la primera
no sólo como un derecho individual,
sino también colectivo, tomando
relevancia la familia, el entorno, el
lugar donde desarrollamos nuestro
trabajo, las condiciones laborales,
diferencias sociales, el estrés, la
educación sanitaria recibida,
alimentación, el ocio, los espacios
verdes, el transporte, entorno físico y
ambiental; pues todos estos aspectos
15
AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
están directamente relacionados en
mayor o menor medida con nuestra
salud.
De tal forma, se concibe como un
estilo de vida saludable, al formado
por un conjunto de factores que deben
funcionar de forma armoniosa y
completa, entre los más influyentes en
un estilo de vida saludable destacan,
como se señaló previamente: los
hábitos alimentarios, la actividad
física, los hábitos higiénicos, el
consumo de tabaco, alcohol y otras
drogas y los comportamientos
sexuales. Al respecto debemos
entenderlos como promoción de la
salud y estrategias básicas para la
adquisición y desarrollo de aptitudes o
habilidades personales, que conlleven
a cambios de comportamiento
relacionados con la salud y fomento de
estilos de vida saludables.
Cobra así vigencia el rol que le
corresponde al decanato de ciencias
de la salud de la principal casa de
estudios universitarios en esta
materia, a nivel regional, en realizar
una permanente promoción de la
salud, definida como: “oportunidades
de aprendizaje creadas
conscientemente que suponen una
forma de comunicación destinada a
mejorar la alfabetización sanitaria”,
(Páez., Ob., cit: 43), incluida la mejora
del conocimiento de la población en
relación con salud y desarrollo de
habilidades personales que
conduzcan a la anhelada
sustentabilidad individual y
comunitaria.
En el informe de la Organización
Mundial de la Salud (OMS, 2019),
sobre ésta en el mundo hace
referencia a La Agenda 2030, para el
Desarrollo Sostenible, en el cual
considera a la salud, como vital para el
futuro de nuestro mundo, al respecto
refiere la necesidad de mantener el
compromiso de alcanzar el Objetivo 3,
que es un llamamiento a todas las
partes interesadas para “garantizar
una vida sana y promover el bienestar
de todos a todas las edades”. En ese
sentido dicha Organización, como
agencia especializada del sistema de
las Naciones Unidas, dirige y coordina
acciones al respecto a nivel mundial,
ayudando a los países, en la medida
de lo posible, a alcanzar estos
16
AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
objetivos de Desarrollo Sostenible
(ODS), relacionados con ella.
Así durante el período que
abarca el informe, se señala que la
OMS pudo responder con éxito a
emergencias humanitarias, a como
de salud pública, ayudando a los
países a mejorar su capacidad
nacional de preparación, que es clave
para la eficacia de la respuesta. No
obstante, la promoción de la salud
abarca tanto acciones dirigidas
directamente a aumentar las
habilidades y capacidades de las
personas, como las dirigidas a
modificar las condiciones sociales,
ambientales y económicas que tienen
impacto en los determinantes de la
misma.
De ahí la necesidad de
existencia de un proceso de
capacitación, empowerment o
empoderamiento de las personas y
comunidades, como las del referido
decanato, bien sea porque laboramos
o nos formamos allí, para lo cual se
requiere determinar la posibilidad de
una intervención, destinada a la
promoción de estilos saludables,
como los referidos al proceso de
atención integral, definido por
asistencia primaria y especializada, la
prevención primaria, secundaria y
terciaria, la adaptación social a un
problema crónico, como:
rehabilitación, cuidados, integración y
finalmente la promoción de la salud,
referida a la implicación de todos los
individuos en el desarrollo y disfrute de
la misma.
De hecho la educación para la
salud como una herramienta para la
adaptación social, la asistencia,
prevención y promoción de estilos
sustentables en esta materia, debe
incluir oportunidades de aprendizaje
encaminadas a mejorar tanto la
alfabetización sanitaria, como el
desarrollo de habilidades personales
destinadas a obtener mejoras en ella,
al ser un proceso educativo cuya
finalidad sea hacer partícipes a todos,
así como a responsabilizar a los
ciudadanos de la salud propia y
colectiva, de ahí que su promoción
sea una labor multidisciplinar que
implica a distintos actores dentro del
ámbito sanitario, social y de la
educación.
17
AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
Se requiere partir para el logro
del propósito antes planteado, de la
adopción de una visión de
sustentabilidad, cómo término
integrador de los componentes y
habitantes del planeta. Para ello se
busca mantener un equilibrio natural,
el cual se ha perdido con la
intervención del hombre;
concibiéndose, a mismo como un
sistema complejo, donde los
diferentes subsistemas que lo
conforman lo afectan directa e
indirectamente. Será por ende el
marco conceptual, a fin de analizar
diferentes perspectivas de cada uno
de los conceptos principales: modos
de vivir, sustentabilidad, formación de
profesionales en las áreas de ciencias
de la salud, y de esta manera, llegar a
la concepción de: estilo de vida
sustentable y saludable”,
planteamiento a abordar en este
ensayo realizado, enfocado en un
estilo heurístico.
Se parte así, de la necesidad de
establecer una relación de beneficio
reciproco entre los actores
involucrados, especialmente de
quienes laboramos en las áreas de las
ciencias de la salud, llamados como
estamos a responder oportuna y
urgentemente a los problemas del
presente, de los cuales se ha venido
hablando desde décadas pasadas, sin
logro efectivo de soluciones
concretas, favorecedoras de poder
tener vida duradera, saludable, según
se plantea entre los elementos
fundamentales del desarrollo humano,
al cual toda sociedad moderna,
democrática debe aspirar o
considerar. Abocándose a formar a la
sociedad, en temas de salud, vida
saludable, derecho universal, para lo
cual debe aceptarse la necesidad
urgente de educación en dichos
temas, e ir hacia la dirección de la
sustentabilidad y los objetivos del
milenio.
Inclusive, a partir de la definición
de desarrollo Sustentable planteado
en la Organización de las Naciones
Unidas (Ob. Cit), como: “aquel que
satisface las necesidades del presente
sin comprometer la capacidad de las
generaciones futuras para satisfacer
sus propias necesidades” (p. 57). Se
parte de la definición anterior, para
acoger esta propuesta desde sus
18
AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
inicios, indispensable para la
constitución de una plataforma
fundamental en la cual se desplieguen
las libertades constitutivas e
instrumentales del ser humano,
potenciadoras a su vez de un nuevo
tipo de desarrollo, basado en lo
sostenible.
Es decir, se debe hacer un
esfuerzo integral e integrador, desde
todas las áreas formativas de los
profesionales, para afianzar la visión
de formar en la convicción de una
conciencia reflexiva, que permita
lograr calidad de vida personal,
vinculada al cuidado y protección del
ambiente, además de la squeda de
hábitos de vida saludable sostenibles,
ante lo cual el decanato de ciencias de
la salud debe encabezar acciones y
pautas al respecto. En muchas partes
del mundo es casi imperceptible ésa
acción en los espacios educativos,
como la decisión de asumir desde lo
formativo, lo sustentable, dando pie a
argumentar que los profesionales de
todas las áreas deben egresar con una
conciencia reflexiva, actitudinal en
relación con la vida saludable,
sustentable.
Se puede inferir, que son
principalmente las organizaciones
formadoras de profesionales las
llamadas en primer plano, no sólo a
establecer un compromiso altruista,
con las generaciones en formación,
sino también a instaurar la
responsabilidad de garantizar el
cumplimiento de los Objetivos del
Desarrollo Sustentable, al menos a
nivel local e institucional, (ODS-ONU),
los cuales fueron ratificados en 2019,
enfocados desde erradicar el hambre
y la pobreza, cuidar el planeta,
conservar al ambiente, hasta
garantizar una mejor calidad de vida
para todos los seres vivos.
Desde esta perspectiva, la
necesaria sustentabilidad u adopción
de estilos de vida saludables podrá
adquirir importancia relevante, en
tanto constructo socio-histórico,
direccionado a mejorar la calidad vital
de las personas, la preservación del
planeta; reivindicando las
aspiraciones de la sociedad
contemporánea postmoderna, si se
comienza por garantizar en primera
instancia a las personas, hábitos de
alimentación sana, balanceada, lo
19
AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
cual es un tema sensible en un país y
región como la nuestra, en dónde
persisten condiciones alimentarias de
mal nutrición moderada o severa, los
cuales demuestran hábitos mal
adquiridos en la materia, en casos
concretos, bien puntuales.
Al respecto Nabarro (2019),
señala que gran parte de la población
mundial está mal alimentada, aparte
de ello: muchos sistemas y procesos
ambientales son empujados más allá
de fronteras seguras, por la
producción de alimentos, para lo cual
se requiere de forma urgente que
exista una transformación global del
sistema alimentario.” (p. 3). En
consecuencia, dichos sistemas
deberían idealmente permitir a todos
los seres humanos el poder adquirir
dietas saludables, formadas por
alimentos producidos de manera
sostenible, a los cuales todas las
personas podamos acceder al
poderlos pagar por igual.
En contraste, señalan los autores
que en la región viven doscientos
cuatro (204) millones de personas en
condición de inseguridad alimentaria,
uno (01) de cada cuatro (04) adultos
padece obesidad, siendo lo más
probable que con la pandemia se
lograran agravar estos indicadores de
la denominada malnutrición, pues la
falta de empleo o ingresos más la
disrupción de programas claves,
como: “la alimentación escolar, (PAE,
en Venezuela) empujaron a millones,
hacia alimentos más baratos, menos
nutritivos, o, hacia una condición en la
cual no puedan satisfacer plenamente
sus necesidades alimentarias”.
(Graziano, Jales, Rapallo, Díaz-
Bonilla, Girardi, Del Grossi, Luiselli,
Sotomayor, Rodríguez, Wander,
Rodríguez, Zuluaga &Pérez, 2021:
33).
Al respecto, puedo señalar, en
base a la experiencia de la praxis
docente realizada en el referido
decanato, aunado a las
investigaciones previas referenciales,
empleadas como sustrato de éste
trabajo, que al hacer mención al
término educar para la
sustentabilidad, necesitamos hacer
una transición hacia estilos de vida
saludables, lo cual es imperativo,
además de urgente, al plantearnos, la
posibilidad de experienciar a su vez,
20
AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
desde la labor formativa profesional, la
adquisición y formación en bitos de
vida saludables, con objeto de cubrir,
en primer lugar los conocimientos o
prácticas en necesidades alimentarias
a partir de una visión sostenible,
cohesionada al ser humano.
En el contexto de la praxis
destinada a promover bitos
saludables en la labor docente de las
áreas de Ciencias de la Salud de la
UCLA, previamente mencionado,
necesitamos poder develar elementos
de sustentabilidad en dicha
organización formativa de los
profesionales de éste sector,
verificando además que disponemos
de los recursos necesarios para darle
persistencia al proceso de
sustentabilidad medioambiental,
social, cultural, cuyas categorías
relevantes son, entre otros: tecnología
utilizada, formación profesoral,
adiestramiento. (Smith, 2017).
Pero requiere dicha labor, del
empleo de elementos intangibles
como valores, motivación, más la
propia cultura del sujeto potenciadora
de las directrices organizacionales,
relacionadas con políticas internas de
la organización, lo cual permitirá
concluir que la actividad cotidiana
realizada por los docentes, en tanto
tarea de transformación de patrones
vitales, permitirá contribuir además a
la sustentabilidad económica,
ambiental pues ayudará a transformar
los índices de afectación al medio
ambiente, factor clave.
De ahí lo útil de lograr la
incorporación de los elementos de lo
sustentable, en la práctica
pedagógica, desde el nivel gerencial,
lo cual permitirá brindar beneficios
directos a la organización, las
personas, la comunidad, motivando al
trabajador en la necesidad de adquirir
una formación necesaria, de acuerdo
a los objetivos planificados, en función
del cuidado del ambiente, conforme a
los ideales personales, atendiendo a
los valores organizacionales
practicados por los deres
gerenciales, junto al resto de
trabajadores, fortaleciendo así, la
visión de todos los miembros,
permitiendo mayor libertad al
momento de llevar a cabo la práctica
docente cotidiana.
21
AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
En esa dirección, deberá ir la
transición práctica solicitada,
enfocada a lograr desarrollar patrones
saludables sustentables, orientados
desde la gerencia institucional a la
conservación no sólo de recursos
como agua, aire, capacidad, en cuanto
a infraestructuras, sino hacia la
generación de recursos, con el
propósito de planificar dicha gestión
gerencial o docente, en dirección a
poder lograr estos objetivos, mediante
procesos recursivos, que de acuerdo a
Marcano (2018), ayudarán a mantener
la calidad y el compromiso de todos
los integrantes.
Las escuelas del área sanitaria,
son fundamentales para el desarrollo
de hábitos de vida saludables y la
realización de programas de
prevención, al reconocer que son las
más indicadas para promover o
consolidar habilidades en todas las
áreas en referencia, permitiendo el
desarrollo y reafirmación de hábitos de
alimentación saludables, así como
otras estrategias que permitan al
colectivo poder alcanzar una
excelente calidad de vida y así
garanticen estilos sustentables,
saludables, que contribuyan a mejorar
conductas relacionadas con la salud
de manera holística.
CONCLUSIONES
Desde lo anteriormente referido,
en este ensayo se ha tratado de sentar
las bases para focalizar o concienciar
al profesor en su rol de docente
mediador, para que a su vez pueda
crear conciencia reflexiva entre los
integrantes de la comunidad en
formación, acerca de la importancia de
respetar el entorno, no solo en
bienestar de cada uno de ellos, sino
desde la convivencia con los demás
seres vivos. Igualmente, sumando
desde nuestras propias convicciones
las de los otros quienes nos rodean,
en el entendimiento que somos los
únicos seres vivos capaces de tener
una actitud de protección u armonía
con el medio ambiente, por ende
somos los seres humanos, los
llamados a evitar el mal uso de esos
recursos.
Justificamos la necesaria
existencia de una planificación
continua de objetivos estratégicos
22
AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
ambientales, como una
responsabilidad de la gerencia, pero
también de cada docente y trabajador
del área, que permita el logro u
adquisición de patrones vitales
centrados en desarrollo sustentable,
vida saludable, orientados al
desarrollo de profesionales centrados
a éste logro, lo que debería ser un
“sistema de redes”, como refiere
Méndez (2019: 99), en donde
deberían participar, no sólo los
trabajadores del decanato, sino los de
todas las organizaciones dedicadas a
la formación del nuevo ciudadano.
En ese entendido, el proceso de
formación de los profesionales en las
áreas de ciencias de la salud, deberá
corresponder a una formación
valorativa de dichos futuros
profesionales; que se fomente en todo
este trayecto formativo, su relación
con el ambiente, la adquisición o
práctica de estilos de vida saludables,
direccionados al logro de
sustentabilidad. De ahí la necesidad
de establecer una sólida formación
tanto teórica como práctica, ética,
socialmente responsable, a fin de
permitir a ésos futuros profesionales
del área, ingresar al mercado laboral
con los conocimientos, habilidades
más valores éticos con objeto de
crear, organizar o dirigir proyectos
socialmente responsables que
coadyuven al entorno humano, en
ideas más actuación sobre el
ambiente, su cuidado y protección.
Sin embargo, la realidad
educativa del docente formador dista
mucho de esa postura anterior, pues
es común ver cómo quedan
desapartados los momentos
formativos de los compartidos a la
hora del descanso o de intercambios
culturales e institucionales, donde no
se refleja la visión de un estilo de vida
saludable, sostenible, cuando no hay
puestas en práctica condiciones, que
desde los mismos docentes en la
jornada laboral orienten entre otros, el
consumo de alimentos más orgánicos,
bebidas naturales, mayor actividad
física y deportiva, como forma de
compartir con otros docentes,
momentos de relajación dirigidos con
sus estudiantes, resolución de
problemas que promuevan
concienciación ambiental.
23
AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
Se requiere trabajar en la
reducción del uso de materiales
contaminantes, como parte de las
actividades pedagógicas, aportando al
cuidado voluntario sobre los distintos
espacios compartidos en la institución.
Puede revelarse, a partir de los
argumentos expuestos, que es
urgente realizar una efectiva transición
hacia estilos sustentables, saludables,
promotores de cambios sustantivos,
reales que nos lleven a todos, a
comprometemos en llevar a cabo
actividades concretas destinadas a
adoptar medidas en todos los niveles,
a fin de intensificar la cooperación
institucional, teniendo en cuenta los
compromisos, responsabilidades
comunes que compartimos como
seres humanos, profesionales en
áreas de ciencias de la salud, claves
en la concreción de los logros u
aspiraciones locales, nacionales o
planetarias según el alcance que se
aspire lograr.
Por otra parte, quiero resaltar
que como sociedad actual tenemos
muchos retos a enfrentar y vencer,
uno de ellos es mejorar la salud
pública, lo cual pudiera lograrse a
través de la promoción de estilos de
vida saludables desde las etapas
formativas de la vida humana, con un
enfoque sustentable para romper
barreras y afrontar los índices de
desarrollo sostenible planteados como
objetivos del milenio, que permitan
además el logro de una sociedad
saludable, productiva, que avanza en
pro del desarrollo social, económico y
sustentable para una mejor sociedad
futura.
REFERENCIAS
Celis, R. y Vargas, C. (2004). Estilo
de Vida y Conductas de Riesgo
en Revista Electrónica Sinética,
núm. 25, agosto-enero, pp. 108-
113. Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de occidente.
Jalisco, México.
Graziano da Silva, J., Jales, M.,
Rapallo, R., Díaz-Bonilla, E.,
Girardi, G., del Grossi, M., Luiselli,
C., Sotomayor, O., Rodríguez, A.,
Rodríguez, M., Wander, P.,
Rodríguez, M., Zuluaga, J., Pérez,
D. (2021). Sistemas Alimentarios
en América Latina y el Caribe -
Desafíos en un Escenario
Pospandemia. Panamá: FAO y
CIDES.
https://doi.org/10.4060/cb5441es.
24
AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
Gutiérrez, E. y E. Picazzo (2009). La
Teoría del Desarrollo Humano y
la Propuesta del Trabajo Docente
de la Organización Internacional
del Trabajo (OIT)”, en Maldonado y
Ruíz (comps.) Capital Humano del
Siglo XXI: condiciones y estrategias
para su desarrollo. México,
UANL/Tendencias Científicas.
Marcano, J. (2018). La Gerencia en la
Transformación de la Educación
Tecnológica Universitaria
Venezolana, desde la
Complejidad. (Tesis doctoral).
Universidad de Carabobo,
Valencia, Venezuela. Recuperado
de
http://mriuc.bc.uc.edu.ve/bitstream/
handle/123456789/7583/jmarcano.
pdf?sequence=1.
Max -Neef, M., Elizalde, A. y
Hopenhayn, M., (1986). Desarrollo
a Escala Humana. Una opción
para el futuro. Cepaur, Fundación
Dag Hammarskjold: Santiago de
Chile.
Méndez, C. (2020). “Gestión del
Capital Humano para el
Desarrollo Sustentable en la
Gerencia en el Sector Hotelero de
Valencia Venezuela”. Revista
Estudios Gerenciales y de las
Organizaciones. Volumen 4,
Número 7. Enero-Junio. 4(7), 91-
104. ISSN: 1317-3337.
Morles, V., (1998). Sobre la
Construcción de Teorías: O
Hacer Ciencia es Algo Más que
Investigar. Centro de Estudios e
Investigaciones sobre Educación
Avanzada (CEISEA), Coordinación
Central de Estudios de Postgrado
Universidad Central de Venezuela
Caracas-Venezuela. Tribuna del
Investigador. (Vol. 5, 2).
Disponible en: http:
//www.tribunadelinvestigador.com/
ediciones/1998/2/i=art3.
Nabarro, D. (2019). The Food
Systems Dialogues: Emerging
Themes 2018 19. V4: 11
December 2019 (disponible en:
http://foodsystemsdialogues.org/wp
content/uploads/2020/04/191218_
Red-Thread-themes-synthesis.pdf).
Acceso: 15 de septiembre, 2021.
Nawas M. M. (2001). El Estilo de
Vida” en Revista Latinoamericana
de psicología. Vol. 6, m. 12 pp.
91-107. Indiana State University.
Organización Mundial de la Salud
(OMS, 1986). Carta de Ottawa
para Promoción de la Salud.
Disponible en:
http://www.paho.org/Spanish/AD/S
DE/HS/OttawaCharterSp.pdf.
Organización Mundial de la Salud
(OMS, 2019). Informe de la salud
en el mundo 2019. Resumen de
orientación. Disponible en virtud
de la licencia 3.0 OIG
Reconocimiento-NoComercial-
CompartirIgual de Creative
Commons. CC BY-NC-SA 3.0 IGO;
https://creativecommons.org/licens
es/by-nc-sa/3.0/igo.
Organización de las Naciones Unidas
(ONU, 2019). La ONUDI y la
Agenda 2030 para el Desarrollo
Sostenible. Conferencia General
18º Período de Sesiones Abu
25
AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
Dabi, 3 a 7 de noviembre de
2019.Tema 15 del programa
provisional La ONUDI y la Agenda
2030 para el Desarrollo Sostenible.
Paéz, M. (2012). Universidades
Saludables: Los Jóvenes y la
Salud. Archivos de Medicina, 12(2),
205-220.
Piteres, R., Cabarcas, M., &
Hernandez, H. (2017). El Recurso
Humano Factor de
Competitividad en el Sector
Salud. Investigación E Innovación
En Ingenierías, 6(1), 93-101.
https://doi.org/10.17081/invinno.6.1
.2778
Sen, A. (1999). La Salud en el
Desarrollo”, Ponencia presentada
en la 52 Asamblea Mundial de la
Salud- Organización Mundial de la
Salud, el 18 de mayo de 1999 en
Ginebra.
Sen, A. (2000). Desarrollo y Libertad.
Barcelona: Editorial Planeta.
Smith, R. (2017). Ciencia,
Tecnología y Desarrollo
Sustentable. Material
mimeográfico de la ponencia en
Café Académico año 2017. Foro
Universidad de Carabobo,
Valencia, Venezuela.