
AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
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proceso tiene que estar encaminado
al equilibrio, a través de un nuevo
realismo, para concluir en una
experiencia educativa enriquecedora,
en pocas palabras una enseñanza
que comprenda o pueda combinar
experiencias de: educación a
distancia, presencial, semi
presencial y mediada por las TIC en
línea, virtual o la propuesta novedosa
de la realidad extendida.
Por lo antes expuesto, la
educación a distancia se presenta
como una alternativa frente a estos
desafíos contemplada dentro de la
Normativa Nacional de los Sistemas
Multimodales de Educación
Universitaria y Educación (2021),
mediada por las Tecnologías de la
Información y la Comunicación,
permitiendo que las competencias
profesionales que se encuentran
definidas en los planes de estudio,
garanticen la formación de calidad de
acuerdo con un modelo educativo
preestablecido. Al respecto puedo
citar con Areito (2008) quien señala
que “la educación a distancia facilita
además ofertas más segmentadas
como la educación continua,
intercambiabilidad y reutilización de
contenidos, construyendo amplias
redes institucionales” (p.78).
De acuerdo a la cita anterior y
adaptándola al contexto venezolano,
se representa la situación en la que
se encuentran las instituciones
académicas de Venezuela en la
actualidad. En este sentido, los
medios que posee cada una, se
conciben como una constante
búsqueda de atención a la diversidad
y a las transformaciones. En función
de ello, se han de revisar las
circunstancias necesarias para esa
transformación a nivel tecnológico.
Es decir, no sólo se basa en
planteamientos y directrices
coordinadas por la Dirección de
Curriculum o su equivalente, sino que
estas organizaciones buscan ser
alineadas y llevadas al ámbito interno
por cada uno de los actores
universitarios involucrados (docentes,
estudiantes, personal administrativo y
obrero), a fin de estar enlazado con
los lineamientos del Estado,
surgiendo así, una fórmula
innovadora y de enfoques filosóficos
abiertos al cambio.