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Gladys Sánchez
https://orcid.org/0000-0002-8040-7614
RESUMEN
El presente ensayo argumentativo tiene como
propósito describir la importancia del liderazgo efectivo
del docente en la educación universitaria
caracterizado como un proceso en donde el docente
líder, pone de manifiesto las actividades previamente
concebidas al servicio de la institución y deben ser el
producto de las necesidades planeadas desde el
punto de vista de la organización y del diseño
curricular de la institución educativa donde se desenvuelve. De esta manera, el
docente líder, presenta, el proceso de organización y constituye el arreglo de las
funciones necesarias para lograr el objetivo, a través de ella se asigna autoridad
y responsabilidad a las personas que tienen a su cargo la ejecución de los
desempeños respectivos. El método que se utilizará en el desarrollo de la tesis
doctoral de donde se desprende el presente ensayo, está apoyado en los
lineamientos de la fenomenología. Se empleará la técnica de la entrevista en
profundidad, la cual permitirá el contacto directo con los actores del hecho
educativo, mirados desde las teorías del liderazgo. Con base a estos
planteamientos el liderazgo efectivo debe estar constituido sobre el propósito de
simplificar procesos, eliminar trabas, facilitar la fluidez y potenciar el manejo
honesto como mínimo de estructura y un máximo de eficiencia, es decir, que es
importante describir las funciones de cada unidad y que éstas sean conocidas
suficientemente por quienes tienen la responsabilidad de ejecutarlas. Aunado a
lo referido, puede concluirse que un liderazgo efectivo por parte del docente
universitario es esencial para una institución innovadora y exitosa por lo que se
exhorta tener en cuenta en su accionar docente, la estimulación intelectual, la
participación dentro de los procesos, así como la formación permanente y su
relación con el entorno.
LIDERAZGO EFECTIVO. UN
CONSTRUCTO TEÓRICO
DIRIGIDO AL DOCENTE DE
EDUCACIÓN UNIVERSITARIA
PALABRAS CLAVE:
liderazgo efectivo,
docente, educación
universitaria
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AÑO 2022 N° 2 SCIENTIARUM
EFFECTIVE LEADERSHIP. A THEORETICAL CONSTRUCT ADDRESSED
TO THE TEACHER OF UNIVERSITY EDUCATION
Gladys Sánchez
https://orcid.org/0000-0002-8040-7614
ABSTRACT
This argumentative essay aims to describe the importance of effective leadership of
the university education teacher characterized as a process by which the leading
teacher reveals the activities previously conceived at the service of the institution
and must be the product of the needs planned from the point of view of the
organization and the curricular design of the institution where it develops in this way,
the leading teacher, presents the organization process and constitutes the
arrangement of the necessary functions to achieve the objective, through it is
assigned authority and responsibility to the people who are in charge of executing
the respective performances, in this sense, Chiavenato (2006) states that "the
organization is important because it creates mechanisms to put the plans into
action". Based on these approaches, effective leadership must be constituted on the
purpose of simplifying processes, eliminating obstacles, facilitating fluidity and
promoting honest management as a minimum of structure and maximum efficiency,
that is, it is important to describe the functions of each unity and that these are
sufficiently known by those who are responsible for executing them. In addition to
the above, it can be concluded that effective leadership by university teachers is
essential for an innovative and successful institution, which is why it is urged to take
into account in their teaching actions, intellectual stimulation, participation within the
processes, lifelong learning and its relationship with the environment.
KEY WORDS: Effective Leadership, Teacher, Education, University
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INTRODUCCIÓN
Los enfoques de liderazgo
consideran los rasgos o atributos
personales, el comportamiento, los
roles, el poder, los procesos de
influencia ejercidos entre líderes y
seguidores, a fin de alcanzar las
transacciones y transformaciones que
se hace con los grupos. Considerando
estas premisas, se puede entender
por qué el liderazgo ha sido definido
de manera tan variada. Entre estas
definiciones se encuentra la de
Alvarado (2013), que al parafrasearlo
es considerado como el
comportamiento para dirigir,
influenciar de manera interpersonal
usando la comunicación, iniciación,
así como el mantenimiento de su
estructura.
De la misma manera, en el
abordaje de los enfoques del
liderazgo, se genera el uso de
estímulos comunicacionales para
efectuar estructuras cognitivo-
perceptuales; que influyan en los
procesos para el desarrollo de las
actividades, y prever la dirección al
esfuerzo colectivo; cambio de los
colaboradores hacia los altos niveles
de desarrollo ético y moral; dinámica
rica y creadora con la organización y
el grupo; arte al momento de movilizar
a los demás; inspiración en la
obtención de respuestas deseadas.
Recientemente, los estudios han
conducido a una nueva visión del
liderazgo, tal como lo señala Carrillo
(2015), quien afirma que el liderazgo
conduce a articular una misión;
incrementar el compromiso del
colaborador; acrecentar el esfuerzo
del colaborador; incrementar la
productividad; y empoderar al
colaborador. Estos nuevos
elementos, han influido para
considerar el liderazgo dentro de
organizaciones y en contextos
sociales amplios, tomando en cuenta
lo que hacen los líderes, cómo lo
hacen, porqué lo hacen, y las
relaciones entre los diversos factores
que actúan en una situación. Esto
provee una situación más sistemática
al estudiar al líder y al liderazgo.
Por lo tanto, el docente como
líder debe orientarse hacia la
consecución y el logro de las metas,
para lo cual debe tomar decisiones
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producto del consenso, a fin de elegir
las alternativas adecuadas de
acuerdo a la situación y al momento
planteado. Por otra parte, es la
persona encargada de organizar,
coordinar y dirigir el ambiente
institucional, para poder interactuar de
manera permanente en un clima de
armonía y tolerancia. Al respecto
Paredes (2006), manifiesta:
En toda institución y en
especial las educativas,
la figura de un líder tiene
especial significado, ya
que el liderazgo es uno
de los principales
recursos estratégico de
toda política: permite
influir sobre las demás
personas para crear un
determinado clima. (p.
33)
De igual manera, Paredes (Ob.
Cit) señala para que una institución
educativa se desarrolle con éxito y
logre los objetivos propuestos, se
hace necesario que el docente posea
"la capacidad para formar y fomentar
el trabajo en equipo, tener iniciativa,
asignar y delegar responsabilidades,
actualización permanente, agente de
cambio, promotor social, innovador,
orientador y comunicador" (p. 42).
Entendido de esta manera, los
docentes universitarios deben ser
líderes efectivos, por cuanto la
aspiración normal en todas las
instituciones es el liderazgo. El
docente, en el ejercicio de los
procesos gerenciales, le corresponde
asumir este rol a fin de contribuir con
el logro de su misión social y
fortalecer la calidad de la educación.
Es decir, se establece la
importancia de un líder en una
organización universitaria puesto que
como ductor, motor, profesional hace
uso de sus conocimientos e
inteligencia para ejercer funciones en
consonancia con las metas
institucionales. Cada individuo en el
desempeño de sus funciones, adopta
conductas que le son propias en
diferentes situaciones y ambientes,
dándole una característica muy
particular en la forma de liderar. En
consecuencia, el éxito del docente
como líder efectivo puede expresarse
como el esfuerzo que hace éste para
realizar algo con un alto sentido de
logro, involucrando a todos los
actores del hecho educativo en la
consecución de ese propósito, por lo
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tanto, representa el intento de
incrementar la propia capacidad, o de
mantenerla en el nivel más alto.
Ante estas realidades, el
docente líder debe orientar sus
conocimientos a la aplicación de
herramientas prácticas que permitan
el logro de las metas, llevando a cabo,
el análisis de las actividades
consecutivas, frente a situaciones
reales. Asimismo, es importante
destacar lo expresado por Chiavenato
(2006), "la gestión del líder sugiere,
tanto la posesión del conocimiento
como la capacidad para actuar
adecuadamente. Esto es, al
desarrollar las competencias, debe
tener acceso a los conocimientos y
tener la oportunidad de practicar las
destrezas" (p. 147). Sin embargo,
cuando se ocupan puestos de
liderazgo, para llegar a ser operativos
tiene que ser eficaz en todas las áreas
de los valores competitivos, es decir,
la conceptualización no es suficiente,
deben ser capaces de actuar.
En consecuencia, dentro de la
actividad docente, es importante que
el proceso del líder se desarrolle
acertadamente, para ello se requiere,
en las universidades asirse de metas
y planes de acción, procedimientos
flexibles, formación de equipos de
trabajo, dar realimentación, adecuada
comunicación interpersonal,
mantener un sistema de recompensa
y propiciar mejoras en el medio
laboral.
Por lo tanto, la intencionalidad
del ensayo se centra en el liderazgo
efectivo como constructo teórico
dirigido al docente de educación
universitaria capaz de identificar y
buscar caminos para encontrar
respuestas a las necesidades de las
otras personas; organizar estructuras
y procesos flexibles, dinámicos que
posibiliten el cumplimiento de la
misión, guiados por la visión, los
valores y estrategias definidas de
manera compartida, para conseguir
excelentes resultados o productos de
calidad sobre la base del trabajo
sinérgico.
DESARROLLO ARGUMENTATIVO
El liderazgo efectivo objeto de
este ensayo argumentativo es un
fenómeno, que según Campos-Soto,
Trujillo-Torres y Chaves-Barboza
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(2019) “se refiere a un liderazgo
distribuido, de carácter facilitador,
integrador, motivador y creador,
donde se fomenta la autorregulación,
la iniciativa y la proactividad de toda la
comunidad educativa” (p.44) es decir,
agregado, por cuanto comprende las
acciones que desempeñan todos los
agentes de la institución a fin de
convertirse en un agente de cambio y
de motivación para los docentes a
través del conocimiento de liderazgo
efectivo dado que el sistema
educativo tiende hacia la búsqueda de
una mejor calidad urgida por los
cambios generados por la sociedad.
Por lo tanto, el tema del
liderazgo es uno de los aspectos más
controvertido y disperso en el campo
de la elaboración teórica, en el de las
políticas educativas y en las prácticas
concernientes a las instituciones
universitarias. La tendencia hacia una
educación en competencias, según
afirmaciones de Bogoya (2006), lleva
a buscar conocimiento sobre los
desarrollos y aplicaciones de la
gerencia en el aula, que favorezcan y
refuercen las posibilidades de las
organizaciones y de las personas
para elegir e incluso construir sus
propias aplicaciones preferidas en
función de la demanda y del contexto.
Cabe destacar que las
organizaciones universitarias, al
relacionarla con la temática del
liderazgo efectivo se ubican dentro de
un paradigma vinculando la realidad
organizacional desde la
hermenéutica. Es decir, analizar los
hechos dentro y desde la universidad,
porque no es ordenable o
programable desde el exterior. Las
distintas dimensiones la hacen
diferente y las condiciona, plantean
una concepción de la gerencia
sustentada en la creación de espacios
participativos de comunicación
dialógica entre los miembros de la
comunidad, al permitir sustentar los
cambios y las innovaciones
producidos en el mundo global.
En referencia al liderazgo
efectivo, Hernández (2014),
manifiesta que es el proceso de influir
en un grupo a fin de alcanzar unas
metas y unos objetivos previamente
establecidos para lograr servicios
educativos eficaces y eficientes.
Refuerza su opinión con la de Cuadra
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(2010), “Influir, motivar, organizar y
llevar a la acción para el libre logro de
sus fines y objetivos a las personas,
grupos y sociedades en un marco de
valores” (p: 43). Por lo tanto, el
liderazgo efectivo se convierte en un
factor crítico que distingue a las
organizaciones en la consecución de
sus objetivos, el trabajo en equipo,
generación de nuevas perspectivas y
cambios de mentalidad, lo que
conlleva a obtener mejores resultados
operativos y a asegurar una posición
competitiva en el futuro, a la vez que
se fortalecen las relaciones
intrapersonales, se fomenta una
mayor responsabilidad y motivación
en el trabajo. En este orden de ideas
se hace necesario señalar según
Hernández (Ob. Cit) que:
El líder efectivo es aquel
capaz de usar el poder con
responsabilidad y respeto;
asume comportamiento de
servidor; hace utilización
eficiente de las funciones
administrativas, tiene clara
visión de futuro; dirección
clara para lograr y alcanzar
las metas de la institución;
motiva y guía a su equipo
de trabajo en función de la
misión y sus objetivos;
tiene iniciativa y estimula a
los demás a ejercer la
suya; favorece la
integración y el trabajo en
equipo. (p: 44).
En consecuencia, entender el
liderazgo efectivo en la gerencia de
las instituciones universitarias,
conlleva a replantar la función
gerencial, como ente generador
cambios. Ello implica, que la gerencia
debe visualizarse como un proceso
coordinado de esfuerzos para
alcanzar lo que no se puede de
manera individual. Es decir, un
liderazgo institucional flexible,
dinámico, responsable, que
promueva el ejercicio de la gerencia
educativa mediante compromisos
compartidos con los miembros de la
comunidad educativa y el entorno.
En este sentido, el liderazgo en
el docente universitario está
fundamentado en el conjunto de
acciones llevadas a cabo, con la
intención de lograr un ambiente
productivo y satisfactorio para la
sociedad donde se generen las
mejores condiciones para la docencia,
investigación y extensión; como
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también, los resultados en los
estudiantes, acordes con el perfil
deseado. Es por ello, que un líder
asuma la imagen, visión de lo que
quiere conseguir, a su vez, centra las
actividades en la instrucción y
actuación dentro de la institución con
los demás entes educativos. Carrillo
(2005), afirma que "el liderazgo
modifica el comportamiento personal
y organizacional de políticas,
prácticas y procedimientos en una
organización, por ende, debe ser
visible para que todas las personas
que la integren le den la importancia
que requiere". (p. 43)
Cada docente, está por lo tanto
invitado a ser altamente efectivo, es
decir, eficaz y eficiente, al mismo
tiempo, aplicando los principios de la
efectividad, los paradigmas y
procesos en la vida cotidiana, agente
de cambio, con equilibrado coeficiente
emocional e intelectual, con
habilidades sociales que le permiten
transformar los conflictos desde
hábitos personales de alta
efectividad, basado en lidos
principios de servicio social y
cuidando de no sacrificar sus
principios atraído por el camino fácil
del falso éxito.
En el proceso de liderazgo
intervienen cuatro factores: el líder, el
grupo de seguidores, la meta
establecida y el contexto enfatizando
en el análisis del líder como persona y
en las competencias que éste debe
tener para ejercer un liderazgo
efectivo. En cada docente
universitario existe un líder potencial
que debe cultivar y desarrollar con
esmero, sacrificio y dedicación.
Requiere, sin embargo, cambiar los
hábitos que viene desarrollando por
aquellos que considere más efectivos,
para lo cual debe revisar su
paradigma o mapa mental y recuperar
el valor de sus principios que lo
ayudarán a ser efectivo como
constructo teórico del docente de
educación universitaria
Es evidente que, el liderazgo no
es consecuencia de una sola persona
sino un proceso de grupo en el cual, a
partir de la interacción social y unas
metas organizacionales concretas,
surge como ese líder que se
compromete a alcanzar sus metas y
ponen su empeño para lograrlo y en
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consecuencia, en la educación
universitaria el docente debe contar
con las suficientes competencias para
jalonar procesos y conseguir los
objetivos propuestos.
De acuerdo a los planteamientos
anteriores, el perfil del líder efectivo es
integral: su actuar involucra no sólo
aspectos de sus competencias
puntuales que requiere para ejercer
influencia y motivación en otros, sino
que también aquellas que le permitan
entender y saber leer en ellos
potencialidades y debilidades para
poder actuar en grupo y finalmente las
que tienen que ver con el plan de la
institución, el proceso estratégico, el
entorno y la responsabilidad social.
Puede afirmarse entonces que, un
líder para poder ser efectivo en el
actual contexto globalizado no puede
renunciar a estos aspectos del
proceso de liderazgo.
POSTURA CONCLUSIVA
Al tomar en cuenta las
características de liderazgo efectivo
se exhorta tener en cuenta la
actuación docente, la estimulación
intelectual, la participación dentro de
los procesos, la formación
permanente y su relación con el
entorno. En este sentido, para la
investigación, el liderazgo es una
forma especial de influencia relativa a
inducir a otros a cambiar
voluntariamente sus preferencias de
tareas para lograr la misión, visón y
objetivos institucionales. El liderazgo
implica un propósito conjunto y común
de llevar a la práctica cambios reales
a la organización.
Sobre la base de las
consideraciones anteriores, los
docentes en su accionar deben
considerar tres elementos clave de
manera simultánea: la efectividad
personal, el liderazgo efectivo y la
cultura. Los tres resultan
indispensables para prosperar en el
desempeño general de la educación
universitaria. Para lograr el liderazgo
efectivo, se requiere: asegurar el
compromiso asumido, invertir el
tiempo, la atención y los recursos para
fortalecer el desempeño, capacitar y
dar seguimiento a los bienes
intangibles de la organización;
diseñar un plan de acción para lograr
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las mejoras necesarias en la
efectividad de los procesos
académicos; tener una mente abierta,
osadía e iniciativa para fomentar los
cambios y, en general, disfrutar del
proceso, asegurarse de resaltar los
logros y los cambios positivos.
Es importante considerar que,
para llegar a ser un líder efectivo debe
asumirse que necesitamos mejorar y
cambiar algunos aspectos de nuestra
conducta, tener la voluntad, así como
la motivación para hacerlo.
Reuniendo ambas condiciones,
estamos en camino de llegar a ser
líderes más efectivos. Es decir, que
con el comportamiento logre que los
demás miembros se esfuercen en
alcanzar las metas de la organización.
Es cierto, que la mayor parte de
las investigaciones sobre el liderazgo
se han concentrado en el
comportamiento del líder, cómo
mejorar su estilo y sus métodos; han
intentado cambiar al líder desde fuera.
Sin embargo, hemos hallado que el
liderazgo eficaz es un trabajo interior;
el éxito del líder no es mera
casualidad o aplicación de todos
comerciales de liderazgo, el
verdadero éxito nace, y se practica
todos los días, desde el liderazgo
personal, pasando por el formal e
interpersonal hasta llegar a un grado
óptimo de competitividad facultado
entonces para realizar prácticas que
agreguen valor al ejercicio mismo del
líder.
Se asume entonces, que este es
un líder con un pensamiento diferente,
con competencias claves para el
desarrollo eficaz de su misión. Un
líder que sencillamente de manera
consiente ejecuta una serie de
habilidades en tres ámbitos
espaciales específicos para tornarse
en un ser s eficaz que otro en
términos no solo de gerencia sino
también en los diferentes roles:
competencias conceptuales, técnicas
y humanísticas, para crear una
armonía integral.
El líder con competencias
conceptuales ve la institución como
un todo, de entender cómo las partes
se complementan, dependen unas de
otras, cómo la organización se
relaciona con el medio externo, cómo
los cambios en una parte afectan al
resto. Es muy importante que los
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docentes entiendan el abanico
posible de relaciones internas y
externas, el lugar evolutivo de la
organización en el tiempo, tener una
comprensión lo más clara posible del
panorama general, pasado, presente
y futuro. Estas habilidades incluyen:
pensar estratégicamente, analizar
todos los asuntos, usar un juicio
sensato, innovar, cultura general
amplia y aptitudes para comprender el
mundo que lo rodea.
Con las competencias técnicas,
el docente maneja las habilidades
implicadas con el correcto
desempeño de las funciones que
describen, por lo general las
habilidades de puesta en práctica de
conocimientos técnicos y específicos
muy ligados al éxito de la ejecución
desarrollada. Este tipo de
competencias, hacen del docente un
administrador de recursos de toda
índole: financieros, físicos,
tecnológicos, entre otros. Todos estos
insumos los administra mediante el
conocimiento profundo del proceso
administrativo. Para estas
competencias el líder tiene claro que
la administración es ciencia, arte,
técnica. Asimismo, desarrolla
habilidades de negociador, puesto
que la mayor parte de su tiempo está
negociando con quienes lo rodean, y
muy específicamente, en el ámbito
educativo universitario, con los
participantes.
Presumo así que un académico,
para ser exitoso en el desempeño
como líder efectivo en el contexto
universitario, además de tener un alto
nivel de competencias técnicas en su
área de conocimiento, en las
funciones primigenias (docencia,
investigación y extensión), debe
manejar y desarrollar un conjunto de
competencias genéricas, referidas a
motivación al logro, toma de
decisiones e iniciativa, manejo de
efectivas relaciones interpersonales
entre otras.
En referencia a las
competencias humanísticas, estas
tornan al docente en un líder. En un
ser que vuelve personas ordinarias en
personas extraordinarias,
simplemente con direccionarlas a
trabajar en busca de objetivos
comunes. Sus estudiantes empiezan
a parecerse a él en su hablar, vestir y
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más importante, en su actuar. Es aquí
donde se desarrolla la cultura por la
vía del ejemplo. El líder humanista ve
en la gente verdaderamente su
principal activo y lo dice, lo piensa y lo
actúa. Con objetividad analiza bien a
las personas y en ellas ve, siente y
escucha la posibilidad de crecimiento
personal y organizacional.
Es así que, el liderazgo efectivo
como proceso de cambio crea valores
en la institución, genera bienestar
individual, colectivo y da sentido de
conexión con el entorno a través de
las funciones universitarias. Lo
anterior requiere manejo de
competencias básicas por parte de los
directivos; ello favorece la diversidad,
la discusión critica, la toma de
decisión, la argumentación, la
negociación, bases fundamentales
para una mejor participación de la
comunidad universitaria y de ésta con
el entorno.
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