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AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
inconveniente causado por el uso de
un determinado lenguaje en la
comprensión de la misma.
Además, las matemáticas se
encuentran inmersas en actividades
desarrolladas en la vida cotidiana, por
ello no es posible separarlas del
lenguaje formal, las mismas poseen
símbolos y signos propios que deben
ser dominados por los docentes, así
como comprendidos por los
estudiantes, razón por la cual en la
actualidad existen dificultades en el
momento de aprender matemáticas
por parte de los educandos e
impedimentos en el desempeño de los
docentes. Con referencia a lo
planteado, Ribes (2007), manifiesta:
“La naturaleza del conocimiento,
y de las distintas capacidades
que se configuran a partir de él
para aprender, no puede
desligarse de los modos
lingüísticos participantes en la
relación
aprender/conocer/saber. La
posibilidad de adentrarnos en
los procesos involucrados en el
conocimiento comienza por
reconocer la diversidad y
complejidad funcional del
lenguaje como dimensión que
da sentido a todo el
comportamiento. Conocer no es
sólo comportarse, pero en el
acto comienza todo” (p.14).
De acuerdo a esto, la
matemática utiliza su propio lenguaje
representado en cantidades, lógica e
interpretación. Por ello, los
estudiantes deben analizar los
contenidos a fin de lograr una
participación activa en pro del
beneficio de sus conocimientos, en el
cual contemplen el trabajo en torno a
la definición, pasos a seguir, con el
objetivo de darle sentido al resultado
en relación a los hechos, conceptos,
estructuras conceptuales y teorías. A
su vez, desarrollar destrezas,
razonamientos y métodos, los cuales
a través del uso del lenguaje
matemático, permitirán al estudiante
descubrir las relaciones así como las
conexiones entre la realidad existente
o la construida.
No obstante, el mayor papel lo
juega el docente el cual debe discernir
sobre los fundamentos teóricos de las
matemáticas, a fin de formar
individuos pensantes. Dentro de esta
perspectiva, Bronzina y col. (2009), en
el informe anual presentado a la