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AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
Yennis María Mendoza
ymmsjrms@gmail.com
https://orcid.org/0000-00016756-049X
RESUMEN
El estudio de las matemáticas, generalmente presenta
la característica de generar temores en la gran
mayoría de estudiantes, quienes realizan grandes
esfuerzos para comprenderla. Lo planteado, conduce
a deficiencias en el acto educativo, lo cual origina una
reflexión sobre el episteme del lenguaje matemático,
utilizado por los docentes al momento de desarrollar
diferentes actividades académicas en el aula de clase.
Por ello este ensayo tuvo el propósito de realizar una
reflexión sobre, la exigencia al docente de extender el conocimiento del lenguaje
matemático, a fin de desarrollar un saber progresivo en los estudiantes para un
aprendizaje significativo. Metodológicamente, se abordó desde la revisión
documental (artículos científicos, libros, entre otros) realizando un análisis
considerando las posturas de diversos autores. Es pertinente acotar, que el lenguaje
matemático juega un papel esencial para el proceso del pensamiento lógico en el
estudiantado de todos los niveles. A su vez, conlleva a formar un individuo capaz
de analizar, interpretar, desarrollar y resolver problemas. Por ello, el docente quien
es el mediador del proceso educativo, debe reflexionar sobre el papel fundamental
del conocimiento adecuado del lenguaje matemático, con miras a compensar las
debilidades presentes en la enseñanza de las ciencias exactas.
EPISTEME DEL LENGUAJE
MATEMÁTICO
PALABRAS CLAVE:
Episteme, lenguaje
matemático,
aprendizaje
significativo
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AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
EPISTEME OF MATHEMATICAL LANGUAGE
Yennis María Mendoza
ymmsjrms@gmail.com
https://orcid.org/0000-00016756-049X
ABSTRACT
The study of mathematics generally has the characteristic of generating fears in the
majority of students, who make great efforts to understand it. What have been stated
leads to deficiencies in the educational act, which causes a reflection on the
episteme of mathematical language used in different academic activities in the
classroom by teachers. For this reason, this essay had the purpose to reflect on the
requirement for the teacher to extend the knowledge of mathematical language, in
order to develop progressive knowledge in students for meaningful learning.
Methodologically, it was approached from the documentary review (scientific
articles, books, among others) carrying out an analysis considering the positions of
various authors. It is pertinent to limit that mathematical language plays an essential
role in the process of logical thinking in students at all levels. At the same time, it
leads to forming an individual capable of analyzing, interpreting, developing and
solving problems. Therefore, the teacher, who is the mediator of the educational
process, must reflect on the fundamental role of adequate knowledge of
mathematical language, with a view of compensating the weaknesses present in the
teaching of exact sciences.
KEYWORDS: Episteme, mathematical language, significant learning
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AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
INTRODUCCIÓN
La matemática como ciencia
pose un lenguaje muy distintivo
reconocido a nivel mundial, lo cual
simplifica en algunos casos la
comunicación en esta área del saber.
Sobre el particular, entender su
significado es y ha sido un tema de
interés en la mayoría de los docentes,
los cuales interactúan en la búsqueda
de estrategias, a fin de impartir
eficientemente los diferentes
contenidos del programa a desarrollar.
En este sentido, emerge con prioridad
una inquietud profunda de conocer el
episteme del lenguaje en la educación
matemática y entender sus códigos,
escritos en diferentes lenguajes tales
como: verbal, simbólico, gráfico, entre
otros.
Por otro lado, en la enseñanza
de las matemáticas en las aulas de
clases, es necesario utilizar un
lenguaje apropiado dentro del proceso
cognitivo. Al respecto Ribes (2007),
indica: “Es prácticamente imposible
dar cuenta del aprendizaje humano sin
la mediación y participación del
lenguaje” (p.12), expresado lo
anterior, cada individuo es un ser
pensante el cual requiere la
intervención del lenguaje para
entender y canalizar su formación.
Además, al establecer una visión
holística entre las relaciones del
lenguaje cotidiano con el matemático,
encontramos una situación que debe
ser tratada cuidadosamente por el
docente a fin de fortalecer el proceso
de enseñanza-aprendizaje de la
población estudiantil.
En otras palabras, al enseñar
matemática el docente debe
familiarizarse con el verdadero
conocimiento de su lenguaje, dominar
el origen de los distintos postulados y
la variedad en los medios de
enseñanza en esta cátedra, lo
planteado le permitirá discernir su
esencia, caracterizada por considerar
su contexto social como una
interpretación analítica de su
significado. En consecuencia,
incrementar el nivel académico por
parte de los estudiantes a través de un
aprendizaje interpretativo y analítico
los prepara para desenvolverse en
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AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
esta sociedad tan compleja a la cual
nos enfrentamos. Más aún, les
permite tener la capacidad de
desarrollar diferentes habilidades de
pensamiento creativo en su entorno,
dejando atrás el precepto del alumno
que generalmente estudia de manera
mecanizada sin comprender de donde
sale cada resultado, sobre todo
centrarse en aprender sin saber el
cómo aprenden.
En consecuencia, se debe
profundizar en la necesidad del
docente en conocer correctamente el
lenguaje matemático, lo cual le
permitirá motivar el estudio y
conocimiento de dicho lenguaje entre
los alumnos en las aulas de clases. Lo
planteado, evitaría las grandes
dificultades presentadas al momento
de su enseñanza-aprendizaje. Por
ello, el presente ensayo tiene el
propósito de realizar una reflexión
sobre, la exigencia al docente de
extender el conocimiento del lenguaje
matemático con la finalidad de
desarrollar un saber progresivo en los
estudiantes que conlleve a un
aprendizaje significativo en cada uno
de ellos.
DESARROLLO ARGUMENTATIVO
El lenguaje matemático es un
sistema complejo, su lengua está
constituida por símbolos matemáticos,
gráficos, expresiones, entre otros.
Frente a dicha realidad, de acuerdo a
lo planteado por Pimm (1999), “Las
matemáticas están compuestas por un
lenguaje escrito y un lenguaje hablado
los cuales son muy importantes en el
desarrollo de toda actividad escolar, y
que todo docente debe dominar y
utilizar adecuadamente” (p.220). En
otras palabras, el docente debe
reflexionar sobre la importancia del
conocimiento del lenguaje de las
matemáticas como mediador del
aprendizaje en los estudiantes,
además del impacto producido a lo
largo de sus estudios en el desarrollo
óptimo de las competencias
académicas. Por otra parte, la
formación inicial del docente es
fundamental para crear bases sólidas
en la pedagogía a desempeñar,
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AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
Gómez (2001), afirma de manera
categórica:
Un porcentaje de
estudiantes que se
preparan para ser docentes
de matemáticas que no
poseen las destrezas y
competencias matemáticas
suficientes, que se
deberían desarrollar a lo
largo de la escolaridad
(comenzando en primaria y
profundizando en
secundaria) y son
esenciales para los
estudios superiores:
comprensión conceptual de
las nociones matemáticas
elementales, destrezas
procedimentales en los
procesos de construcción
matemático, pensamiento
estratégico (formular,
representar y resolver
problemas), capacidades
para comunicar y explicar
matemáticamente y
actitudes positivas ante la
propia capacidad
matemática (p.28).
Lo antes descrito, coloca al
docente en una posición donde debe
haber una relación recíproca entre su
instrucción inicial, con la habilidad de
transmitir conocimientos matemáticos,
los cuales evolucionarán a lo largo de
su enseñanza. Por ello, el docente
debe comprometerse
disciplinadamente en la búsqueda del
saber e implementación metodológica
en herramientas motivadoras del
interés de los estudiantes por el
estudio de las matemáticas. Del
mismo modo, prevalece la importancia
de transmitir ideas utilizando palabras
que representen e identifiquen
símbolos propios en el aprendizaje
lógico, empleando a la vez un lenguaje
informal para no incitar duda posible
en el estudiantado hacia la ciencia.
En consecuencia, Fennell (citado
en Ruiz, 2003), señala con respecto a
la comunicación matemática: “Los
símbolos estandarizados y las
definiciones de la terminología son
necesarios, pero la enseñanza de la
matemática en lenguaje muy
formalizado, algunas veces, causa
una especie de bloqueo en la
comprensión” (p.34). Por tanto, el
docente debe usar un lenguaje común
sintonizado con el lenguaje
matemático, conforme a la capacidad
del estudiante de realizar acciones
mentales las cuales posibiliten su
aprendizaje, evitando con ello el
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AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
inconveniente causado por el uso de
un determinado lenguaje en la
comprensión de la misma.
Además, las matemáticas se
encuentran inmersas en actividades
desarrolladas en la vida cotidiana, por
ello no es posible separarlas del
lenguaje formal, las mismas poseen
símbolos y signos propios que deben
ser dominados por los docentes, así
como comprendidos por los
estudiantes, razón por la cual en la
actualidad existen dificultades en el
momento de aprender matemáticas
por parte de los educandos e
impedimentos en el desempeño de los
docentes. Con referencia a lo
planteado, Ribes (2007), manifiesta:
La naturaleza del conocimiento,
y de las distintas capacidades
que se configuran a partir de él
para aprender, no puede
desligarse de los modos
lingüísticos participantes en la
relación
aprender/conocer/saber. La
posibilidad de adentrarnos en
los procesos involucrados en el
conocimiento comienza por
reconocer la diversidad y
complejidad funcional del
lenguaje como dimensión que
da sentido a todo el
comportamiento. Conocer no es
sólo comportarse, pero en el
acto comienza todo” (p.14).
De acuerdo a esto, la
matemática utiliza su propio lenguaje
representado en cantidades, lógica e
interpretación. Por ello, los
estudiantes deben analizar los
contenidos a fin de lograr una
participación activa en pro del
beneficio de sus conocimientos, en el
cual contemplen el trabajo en torno a
la definición, pasos a seguir, con el
objetivo de darle sentido al resultado
en relación a los hechos, conceptos,
estructuras conceptuales y teorías. A
su vez, desarrollar destrezas,
razonamientos y métodos, los cuales
a través del uso del lenguaje
matemático, permitirán al estudiante
descubrir las relaciones así como las
conexiones entre la realidad existente
o la construida.
No obstante, el mayor papel lo
juega el docente el cual debe discernir
sobre los fundamentos teóricos de las
matemáticas, a fin de formar
individuos pensantes. Dentro de esta
perspectiva, Bronzina y col. (2009), en
el informe anual presentado a la
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AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
Organización de las Naciones Unidas
para la Educación Ciencia y la Cultura
(UNESCO, siglas en inglés), afirman:
las destrezas matemáticas
deberían tener sentido
también fuera de un
contexto exclusivamente
escolar, partiendo de las
habilidades de interpretar,
identificar, calcular,
comparar, resolver,
demostrar, aproximar,
comunicar, entre otras, que
proporcionan al estudiante
la preparación para
desenvolverse con éxito en
la vida social y para afrontar
los retos del futuro en un
mundo de cambio
permanente” (p.16).
Así pues, el docente debe
cuestionar si el lenguaje matemático
utilizado es el adecuado para
disminuir cierta disposición en
determinada situación de poner que
genere resistencia en la adquisición
del aprendizaje de dicha disciplina. De
acuerdo con Ball y col. (2008), en
cuanto a la enseñanza de la
matemática, expresan:
“Para poder enseñar
matemáticas el profesor
debe tener conocimiento
matemáticos sólidos del
tema que está enseñando,
conocimientos que le
permitan ayudar al alumno
a comprender el tema más
allá del soporte didáctico de
que disponga. Un profesor
que no disponga de un
buen conocimiento de la
materia que enseña tendrá
menos posibilidades de
ayudar a los estudiantes a
aprender un determinado
concepto” (p.389).
Desde este punto de vista, el
lenguaje matemático comprendido por
los estudiantes influirá directamente
en el rendimiento académico, siendo
de utilidad según el discernimiento
positivo del educando. A su vez, es
necesario considerar el obstáculo que
representa el no poseer habilidades
en el estudio de las ciencias exactas,
lo cual trae como consecuencia
problemas de repitencia y deserción
escolar. Sin embargo, no existe un
punto de inflexión a partir del cual los
estudiantes puedan considerarse
competentes en matemática, al
contrario hay diferentes niveles de
competencias matemáticas
relacionadas con la capacidad propia
de analizar, razonar y comunicarse
con eficacia al utilizar las mismas.
137
AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
Ahora bien, el conocimiento del
lenguaje matemático es fundamental
en cuanto al desarrollo del
pensamiento lógico-matemático. Así
como también, de las habilidades
lingüísticas - numéricas de los
estudiantes, lo cual conlleva a lograr
una comunicación adecuada dentro
del aula, con una mejor comprensión
de los contenidos impartidos por los
docentes. En este sentido, dicho
conocimiento fortalece el proceso de
enseñanza-aprendizaje, generando
cambios en la realidad existente
desde el punto de vista cultural y
académico de los involucrados.
Por otro lado, Arias (2009),
expresa: “Las deficiencias que
presentan los estudiantes en el área
de matemática, se debe a que los
docentes cometen errores en la
enseñanza de dicha asignatura”
(p.45). Es decir, tales faltas están
estimuladas por el incorrecto empleo
del lenguaje matemático, por parte de
los mismos en las actividades de
operaciones numéricas. Igualmente,
es importante señalar que los
educandos no van a adueñarse de
manera instintiva de este lenguaje, es
el docente quien debe incentivar a los
alumnos en el aula de clases, a través
de diferentes estrategias pedagógicas
durante el desarrollo del contenido.
En consecuencia, Silva y
Rodríguez (2010), consideran: “si no
se logra comprender el lenguaje con el
cual se desarrollan las matemáticas, el
alumno no podrá acceder a su
aprendizaje” (p.24). Por ello, el
conocimiento del docente en cuanto al
lenguaje matemático es primordial
dentro del proceso de enseñanza-
aprendizaje, a fin de crear situaciones
reflexivas donde el sujeto de
aprendizaje sea capaz de interpretar
conceptos matemáticos que le
permitan relacionar los problemas
planteados con sus definiciones,
sobre todo resolverlos de manera
pensante y no mecanizada, lo cual
conlleva a la creación de nuevas
experiencias destinadas a cubrir las
expectativas de ambas partes.
POSTURA CONCLUSIVA
En síntesis, a fin de lograr un
aprendizaje significativo del lenguaje
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matemático en los estudiantes, los
docentes deben dar mayor
importancia al episteme, tanto verbal
como escrito, empleado en el salón de
clases. Por ello, es necesario definir
correctamente los distintivos
alfabéticos que emplean en: pizarra,
lectura de símbolos de puntuación, al
escribir ejercicios, definiciones
matemáticas, lo cual permite expresar
correctamente los axiomas y las
fórmulas. Además, conviene
establecer relaciones de orden al
escribir atributos matemáticos,
respetar espacios adecuados entre
cifras o cualquier representación del
uso de los artificios con el objeto de
representar su sintaxis, en las normas
de tamaño relativo al escribir
definiciones o ejercicios matemáticos,
entre otros.
Al mismo tiempo, contribuirá con
el estudiantado al permitir que este
relacione contenidos matemáticos con
situaciones existentes, propiciando
una interacción entre ambos al
analizar los procedimientos
empleados para obtener resultados
mediante la construcción lógica del
aprendizaje, formando individuos
capaces de razonar y reflexionar
mediante un pensamiento crítico. Lo
planteado, conlleva a potenciar
aspectos s abstractos del intelecto
con la intención de potenciar los
procesos cognitivos.
Por consiguiente, siendo
matemática una ciencia tan compleja,
los docentes que la imparten deben
ampliar su área referencial, con la
finalidad de ahondar su conocimiento
y mantenerse actualizados o
preparados ante los cambios a los
cuales se deban confrontar en el área
educativa. A su vez, mejorar el
desempeño de conducir el proceso de
enseñanza-aprendizaje de la
matemática, en las distintas
modalidades dentro del sistema
educativo venezolano. Por ende, su
formación dejará huella al ser
representante de esta disciplina,
motivando al alumno a mejorar su
rendimiento académico mediante el
entendimiento de la matemática.
Finalmente, los docentes deben
reflexionar no solamente sobre la
importancia del episteme del lenguaje
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matemático, sino también con
respecto a las distintas estrategias
pedagógicas empleadas en la
enseñanza de dicho conocimiento. Así
mismo, la pedagogía a utilizar es clave
para interactuar de manera efectiva
con los estudiantes, quienes son la
materia prima en la labor del docente,
con miras a motivar el interés del
sujeto de aprendizaje. En este sentido,
el mismo requiere consolidar el hilo
conductor entre el episteme del
lenguaje matemático y la praxis
pedagógica, a través de una
comunicación clara entre todos los
participantes, lo cual permite mejorar
la calidad de la enseñanza-
aprendizaje de la matemática.
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