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AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
Verci Oropeza
vercioropeza@ucla.edu.ve
https://orcid.org/0000-0001-7317-5109
RESUMEN
En este ensayo describo y argumento sobre la
necesidad de mantener estilos de vida según
parámetros establecidos por organismos
internacionales, Organización Mundial de la Salud,
UNICEF, Organización Panamericana de la Salud
(OMS-OPS), Organización de Naciones Unidas; entre
otros, dada la relevancia de éste tópico con relación a
la promoción o prevención de enfermedades, por
corresponderse a costumbres, actitudes o formas de comportamiento asumidos
durante la cotidianidad de la vida, con la intención de ir orientando patrones vitales
hacia bienestar, salud, nutrición. Para ello parto de un análisis documental sobre el
tema, mediante discriminación de artículos científicos indexados en diversos
repositorios electrónicos y documentos institucionales, los cuales brindan visión
para abordar definiciones y concluir que necesitamos poder formar en la toma de
conciencia sobre la importancia del autocuidado e interés personal, elemento
constitutivo del fenómeno salud-enfermedad, imprescindible, a la hora de reconocer
o aceptar nuestras vulnerabilidades enfocados en la praxis docente del personal
que labora en el decanato de ciencias de la salud en la Universidad Centroccidental:
“Lisandro Alvarado”, producto de un accionar específico, orientado por ideas, auto-
determinadas, responsables del ser humano. Concluyo señalando que las personas
seguirán patrones de conductas saludables si se sienten susceptibles a
determinadas enfermedades; por ello, tomar conciencia de la importancia e interés
por la salud, es imprescindible si reconocemos estar en riesgo; factor que la crisis
mundial generada por la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2, visibilizó,
maximizando en la humanidad esa sensación, haciendo posible la ejecución de
repertorios de conducta destinados a ubicar la detección de ésos componentes. A
partir de allí se generan juicios reflexionantes, propios del actuar responsivo,
obedeciendo a esas necesidades, ameritando el aprender a tomar decisiones de
forma libre, responsable, centrada principalmente en el dominio del tema.
ESTILOS DE VIDA SALUDABLE, DESDE
LA COTIDIANIDAD DE LA PRAXIS
DOCENTE
PALABRAS CLAVE:
Estilos de vida
saludable,
cotidianidad, praxis
docente
141
AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
HEALTHY LIFESTYLES, FROM THE DAILY LIFE OF THE TEACHING
PRAXIS
Verci Oropeza
vercioropeza@ucla.edu.ve
https://orcid.org/0000-0001-7317-5109
ABSTRACT
In this essay I describe and argue about the need to maintain lifestyles according to
parameters established by international organizations, World Health Organization,
UNICEF, Pan American Health Organization (WHO-PAHO), United Nations
Organization; among others, given the relevance of this topic in relation to the
promotion or prevention of diseases, because it corresponds to customs, attitudes
or forms of behavior assumed during the daily life, with the intention of orienting vital
patterns towards well-being, health, nutrition. In order to do this, I start from a
documentary analysis on the subject, through discrimination of scientific articles
indexed in various electronic repositories and institutional documents, which provide
vision to address definitions and conclude that we need to be able to train in
awareness of the importance of self-care and personal interest, a constituent
element of the health-disease phenomenon, essential, when recognizing or
accepting our vulnerabilities focused on the teaching praxis of the staff working in
the deanship of health sciences at the Universidad Centroccidental: "Lisandro
Alvarado", product of a specific action, oriented by ideas, self-determined,
responsible of the human being. I conclude by pointing out that people will follow
patterns of healthy behaviors if they feel susceptible to certain diseases; therefore,
becoming aware of the importance of self-care and interest in health is essential if
we recognize being at risk; a factor that the global crisis generated by the SARS-
CoV-2 coronavirus pandemic, made visible, maximizing in humanity that feeling,
making possible the execution of behavioral repertoires aimed at locating the
detection of those components. From there, reflective judgments are generated,
proper of the responsive acting, obeying these needs, meriting learning to make
decisions in a free, responsible way, mainly focused on the mastery of the subject.
KEYWORDS: Healthy lifestyles, daily life, teaching praxis
INTRODUCCIÓN
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AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
El propósito de este artículo es el
de establecer, con argumentos claros
y directos una discusión en torno al
significado que le damos a los estilos
de vida saludable en el contexto de la
praxis docente al formar a los
profesionales del área. Destacando
que el tema ha sido estudiado por
múltiples organismos internacionales,
(Organización Mundial de la Salud
(2010), Organización Panamericana
de la Salud (OMS-OPS, 2018), la
Organización de Naciones Unidas
(2018), UNICEF (2015), entre otros,
por la relevancia presente en la
promoción de la salud y prevención de
enfermedades, al corresponder a
costumbres, actitudes o formas de
comportamiento asumidos por las
personas durante la vida cotidiana,
que se mantienen en el transcurso del
tiempo, con la intención de ir
orientando un estilo vital hacia el
bienestar, salud, nutrición. (Unicef,
2015).
Por demás son varios los
elementos destacados al tocar el tema
de hábitos saludables, pero tiene
realce: el poder contar con una
alimentación adecuada y actividad
física regular, como refieren Cubas,
Marco, Monfort, Villarrasa, Pardo &
García, (2019). Contribuyen a este
logro vital, el poder disponer de horas
suficientes de descanso, abstinencia o
consumo moderado de alcohol,
tabaco, así como cualquier otro tipo de
droga, más la capacidad de hacer
frente al estrés; son considerados
entre otros, los principales aspectos a
vigilar para tener patrones vitales
saludables, según Velázquez, (2016).
En atención a dichos elementos
mencionados, existen variadas
definiciones de hábitos saludables, se
considera un constructo que incluye
patrones de conducta, creencias,
conocimientos, rutinas y acciones de
las personas con el propósito de
mantener, restablecer o mejorar la
salud propia y de su grupo familiar.
Dichas definiciones están por demás,
influenciadas en las dimensiones
personales, ambientales, sociales, las
cuales emergen no sólo del presente,
sino de la historia propia de cada
sujeto; aun cuando practicar hábitos
de vida saludable no sea garantía de
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AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
poder gozar una vida más larga,
definitivamente puede mejorar la
calidad de vida personal.
En consecuencia, todo
comportamiento humano tiene
influencia sobre la salud o el bienestar,
Veliz, Soto, & Dörner, (2017), afirman
que el estilo de vida, se encuentra en
proceso de formación a lo largo de
toda la historia vital de la persona;
considerándose, un proceso de
aprendizaje, posible de darse por
asimilación o imitación. Por ello,
debemos prestar especial atención a
la educación de los jóvenes, en
relación a su formación en hábitos
para mantener patrones de vida
saludables, por así decirlo, desde
todos sus niveles, fomentando el
pensamiento crítico.
A tal efecto, Bauman & Leoncini,
(2018), insisten en la importancia de
éste, cuando se trata de formar o
educar al ser humano. Por ello,
debemos orientar nuestra acción
educativa a conseguir una buena
formación en dichos aspectos, desde
la praxis docente cotidiana, que
asegure la transmisión de ese
pensamiento crítico, esa mirada
atenta, creación de hábitos de
reflexión adecuados, para incidir en el
planteamiento de buenas dinámicas
sociales o personales, en las cuales el
profesor debe ser un intelectual
transformativo.
En ese sentido, los docentes que
laboramos en el decanato de ciencias
de la salud de la Universidad
Centroccidental: “Lisandro Alvarado”
(UCLA), requerimos con base en
concepciones éticas, humanas,
axiológicas, socioeducativas, poder
lograr la comprensión del hecho
formativo en su carácter
multidimensional, con la adopción de
algunos componentes referidos a
estilos saludables, incluyendo hábitos
alimentarios, uno de los tantos
factores biológicos o socio culturales
de la conducta humana vinculados en
gran parte al tema, el cual ha
provocado muchos de los problemas
actuales de salud en la población,
según señala la Organización Mundial
de la Salud, (OMS, 2018), al no
practicarse:
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AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
“Dietas adecuadas,
ejercicios regulares, evitar
fumar, consumir alcohol,
mantener un peso
saludable, debido a que
estas conductas se asocian
a la disminución de un
ochenta (80%), en el riesgo
de presentar las
denominadas
enfermedades crónicas
más comunes y letales,
como las enfermedades
cardiovasculares, diabetes,
hipertensión y obesidad”.
(p. 10).
Así mismo, la referida
organización, define estilos de vida,
como una: “forma general de vida
basada en la interacción entre las
condiciones de vida en un sentido
amplio, y los patrones individuales de
conducta determinados por factores
socioculturales y características
personales” (p.13). De ésta manera,
según la OMS, el modo típico o
manera de vivir característico de un
individuo o grupo define sus patrones
vitales, lo cual además tiene unas
explícitas prácticas constitutivas.
Desde hace tiempo se ha venido
señalando estrecha relación entre
alimentación y vida saludable,
Bourdieu (1997), expresó, al respecto:
“son los hábitos alimentarios,
precisados como conjunto de
prácticas durables los que permiten
actuar de maneras determinadas” (p.
23), ellas definen amismo al habitus,
o la capacidad de producir unas
prácticas, u obras enclasables para
apreciar dichas prácticas, las cuales
son generadoras de los patrones de
vida. Podemos expresar así, a través
de preferencias alimentarias, las
maneras de ser preparados,
conjuntamente con la elección de
ingredientes, el gusto con qué
dirigimos las elecciones, modos
vitales decisorios de nuestra manera
de actuar; con los cuales afirmamos
simbólicamente distinción frente a los
demás.
Desde esta perspectiva, las
personas seguirán patrones de
conductas saludables si creen poder
ser susceptibles a determinadas
enfermedades; por ello, tomar
conciencia de la importancia del
autocuidado e interés por su salud, es
imprescindible si reconocemos estar
en riesgo. Al respecto, es necesaria la
aceptación de ser vulnerables; factor
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AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
que la crisis mundial generada por la
pandemia del coronavirus SARS-CoV-
2, hizo visible como nunca antes,
maximizando dichas vulnerabilidades,
y haciendo posible una serie de
repertorios de conducta destinados a
ubicar factores de riesgo de salud
poblacional. (Ramonet, 2020).
Entre esos riesgos o problemas
de salud, detectados o visibilizados
con la pandemia mencionada,
definidos como: biológicos,
ambientales, comportamentales,
socioculturales, económicos, entre
muchos otros; además de la
insuficiencia ponderal, sexualidad
riesgosa, hipertensión, obesidad,
dislipidemia, consumo de alcohol,
tabaco, carencia de agua potable, falta
de higiene, tradicionalmente
presentados y señalados por la
población, especialmente entre los
países en vía de desarrollo, con
mayores niveles de pobreza; se
suman además, los de incumplir
instrucciones médicas, utilizando de
forma inadecuada los servicios de
salud, pudiendo sumarse unos a otros,
elevando las probabilidades de
padecer afectaciones de la salud.
(Fernández, Alonso & Montero, 1997;
Núñez, Zurita, Ramírez, Lozano,
Puertas & Ubago, 2019).
De allí, el propósito del presente
ensayo, que consiste en fomentar
procesos de reflexión sobre los estilos
de vida saludable lo que permitirá a los
individuos en formación, al poder
aprender a "leer la realidad", aparte de
que una mirada reflexiva sobre lo
circundante conlleva a la libertad,
emancipa a las personas del yugo
cultural invisible que abraza todos los
rincones de su vida cotidiana,
permitiéndole poder tomar decisiones
adecuadas a las condiciones
personales y colectivas, lo cual a su
vez, es una de las definiciones de
praxis, en sí. (Benner, 1995). La
relevancia de este artículo, estriba en
que resultará un proceso de
conocimiento, dialéctico e
históricamente determinado, con la
certeza de convertirse en una
oportunidad para crear conocimiento
dialogado, cocreado a través de la
práctica reflexiva, transformativa en
hábitos vitales saludables.
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AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
DESARROLLO ARGUMENTATIVO
Las principales teorías
explicativas que permiten analizar la
dimensionalidades de las conductas
que conforman los estilos de vida
saludables han permitido demostrar
que muchos comportamientos
relacionados con la salud están
interrelacionados y tienden a covariar
sistemáticamente, de modo que para
entender expresamente, esta
terminología existen importantes
implicaciones que permiten conocer el
origen y naturaleza de cada proceder
humano, así como planificar
programas de prevención e
intervenciones en la población.
En ese sentido, interpretar el
significado que tiene teóricamente el
estilo de vida, depende del desarrollo
de las premisas explicadas en este
ensayo junto al interés social que esto
despierta al permitir dar respuestas
explícitas al por qué un individuo
adopta un comportamiento a favor o
en contra de su propia salud. Al
respecto Jenkins (2005), propone la
existencia de dos factores básicos de
los cuales depende un individuo al
adoptar un comportamiento saludable,
ellos son: la amenaza de una
enfermedad o la efectividad de su
propia conducta contrarrestando dicha
amenaza. Así mismo, también
depende de la susceptibilidad de dicho
individuo hacia ella, más la severidad
de las consecuencias posibles
derivadas.
Independientemente del estilo de
vida adoptado, como parte del
profesorado que labora en el referido
centro formativo, con conocimientos
determinantes, conformados por el
ámbito de la realización de nuestra
praxis profesional, asociada a factores
personales, sociales, culturales,
económicos, ambientales, para la
realización de ésta, reconozco la
necesidad de realizar acciones
referentes a la realización de una labor
coherente, en la cual teoría más praxis
sean congruentes, favoreciendo la
formación de valores y conocimientos
en los estudiantes en formación; por
ello, la importancia de resaltar este rol
desempeñado.
147
AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
En consecuencia, los referidos
patrones adoptados, repercuten sobre
gustos, necesidades, costumbres,
creencias, maneras de ser,
resultantes de las ocupaciones
habituales de los seres humanos y el
modo en el cuál se han establecido.
Además, el poder adquisitivo,
conjuntamente con las clases
sociales, tienen influencia importante
en los gustos, por ende modifican los
hábitos en los individuos, lo cual no
solo se puede ver a nivel de apariencia
sino también a nivel de alimentación,
generando niveles o estilos de
consumo particulares, formados con
las expectativas individuales para
corresponder a las posibilidades
objetivas de ser alcanzados.
Gutiérrez (2005), afirma: “los
estilos de vida no están basadas en la
relación con los medios de producción
sino con los de consumo” (p. 23), de
este modo podemos establecer un
requerimiento especial, entre los
trabajadores del campo de la salud, en
la búsqueda de lograr desarrollar una
visión integral e inclusiva generadora
de acciones de cambio en el personal
del referido decanato, en tanto
estamos al servicio de una sociedad
que se complejiza, exigiendo mayor
integralidad en sus políticas sanitarias,
desde un contexto donde el principio
de universalidad es un imperativo
ético.
Dicho requerimiento es además
meritorio de sistemas de salud
solidarios, menos segmentados o
fragmentados en lo asistencial, con
mayor inclusión social, equidad,
humanización, calidad en las acciones
sanitarias, todos los cuales son
desafíos u oportunidades
profesionales e institucionales, a partir
del servicio de Salud Pública de un
país en crisis, que convoca a las
sumas de voluntades, ante lo cual, la
praxis docente realizada en el
mencionado centro formativo de
Ciencias de la Salud, no puede
continuar de espaldas a la realidad
local, nacional, e inclusive global.
De ahí la relevancia del accionar
docente dentro de estos espacios
destinados a la formación de
profesionales en áreas de la salud,
quienes debemos demostrar
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AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
capacidad de contribuir decisivamente
a la construcción de los cambios o
transformaciones clamados por el
mundo y la sociedad. Sin embargo,
uno de los aspectos más
preocupantes, en general, tanto en los
agentes directos de ésa formación
mencionada, sus casas formadoras,
equipos directivos, coordinadores,
docentes, estudiantes en general; es
conocer si se están formando para
hacer frente al reto presente, al cual se
nos convoca, justamente cuando la
pandemia ha demostrado las mayores
vulnerabilidades entre éste grupo de
profesionales.
En la actualidad, las funciones
desempeñadas por los profesores del
referido sector, han sido
incrementadas, lo que repercute en la
salud y el rol del docente,
manifestándose cada vez mayor
preocupación por su entorno, la
situación país agravada con la
pandemia, las eternas deficiencias de
infraestructura, bajos salarios,
exigencias en el trabajo del docente-
investigador, extensionista; la presión
ejercida por jefes, estudiantes, las
cuales son por demás, favorecedoras
de la aparición de enfermedades
psíquicas, psicosomáticas, difíciles de
identificar o definir, debido al largo
tiempo en que éstas pudieran llegar a
manifestarse, dificultan la praxis.
En efecto, es un hecho evidente,
que las funciones realizadas por los
docentes, desde inicios hasta finales
de cada semestre, así como en su
tiempo libre; es permanecer de pie,
escribir, llevar registros diarios de
clases, elevar la voz, realizar tareas
fuera de su horario de trabajo, laborar
horarios mayores a cuarenta y ocho
(48) horas, realizar guardias, quienes
son médicos o laboran a su vez en
centros asistenciales, entre otras;
asociadas a la interacción,
forzosamente sostenida con
educandos, administrativos,
directivos, provocan malestares
psíquicos o psicosomáticos, como
ansiedad, trastornos músculo
esqueléticos, lumbalgias, estrés
laboral, depresión entre las diversas
manifestaciones, presentadas en el
organismo.
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AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
De hecho, el cumplimiento de
múltiples exigencias no es lo único
afectando la salud del profesor
universitario del área de ciencias de la
salud específicamente, también lo
causa la ausencia o disminución de
otros componentes, tales como:
creatividad, vínculo entre el pensar y
actuar, el control sobre su trabajo,
además de la búsqueda del
perfeccionamiento en su potencial
físico, mental, emocional inclusive.
Con base en lo referido, a nivel de la
educación universitaria, “el brote de
Covid-19 tuvo grandes impactos en
todas las áreas.
Ello implicó una rápida
adaptación de docentes, estudiantes y
trabajadores de este sector en
general, al uso de distintas
herramientas tecnológicas…”
(Carabelli, 2020). No obstante, esta
modalidad de estudios para los
participantes de estas carreras del
área, tiene una connotación
pedagógica particularmente relevante,
pues a los profesionales de éste
sector, se le ha hecho particularmente
difícil, ante la evidente necesidad de
realizar actividades implícitas de
práctica de obligatoria presencialidad.
En consecuencia el personal
docente que labora en las áreas
mencionadas, tiene dificultad ante el
uso de tales herramientas, al ameritar
horas de prácticas, y además es el
llamado, en primera instancia a
sustentar con bases filosóficas e
investigativas, soportadas en su
desarrollo sistémico e integral, la
praxis de estilos de vida saludables,
permitiendo explicar con prédica y
práctica la permanente evolución del
ser humano, o como tal, la necesidad
de hacer frente a los cambios
requeridos, acorde a las
transformaciones sociales impulsadas
por la ciencia, que en forma directa e
indirecta, influyen en la salud de los
colectivos humanos.
De la misma manera, se debe
hacer promoción entre dicho personal,
de la necesidad de practicar hasta
lograr mantener una sana
alimentación, constante actividad
física, la disminución o erradicación
del consumo de alcohol, cigarro,
tabaco, asociados a su vez con
150
AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
factores psicosociales como estrés,
depresión, hostilidad, generadoras
además del riesgo de padecer
enfermedades crónicas,
cardiovasculares y algunos tipos de
cáncer, teniendo influencia en la
población en general. Por ello
requerimos, que se puedan llevar a
cabo actividades promotoras de
estilos saludables en toda la
población, resultando un hecho de
vital importancia para todos los
involucrados en esta praxis
profesional.
Foucault (1999), expresa que las
prácticas serán actividades
necesarias para instaurar una forma
de subjetividad en el individuo, “han de
determinar la forma de relacionarse
con la verdad. Serán el ámbito de
legalidad en las constantes
modificaciones a darse en la relación
entre el sujeto y la verdad” (p. 7). En
relación con ello, lo que es o hace el
sujeto; nace, es desarrollado mediante
su experiencia, las condiciones a las
cuales está sometido, a la posición o
estatuto ocupado en lo real e
imaginario, hasta llegar a ser sujeto
legítimo, de tal o cuál tipo de
conocimiento, por esto requerimos
una constante y permanente práctica
legitimadora de estos conocimientos.
POSTURA CONCLUSIVA
Tal como mencioné al inicio de
este artículo, relacionado con la
información presentada, establezco
posición referida a la necesidad de
luchar por la concreción de prácticas
en éste ámbito, enfocadas en la
creación de modos vitales saludables,
para que organicemos nuestra
actividad docente, optando por la
capacidad de producir, diferenciar y
apreciar dichas prácticas, en el lugar
donde constituimos nuestro mundo
social, lo que a su vez, va a tener
incidencia notable en el docente del
referido sector.
En el ámbito de la praxis no hay
un saber seguro (certezas absolutas),
pues la acción humana siempre ha de
considerarse como libre y contingente:
“si tratamos de tomar decisiones
(libres, responsables). Obedeciendo a
reglas, valores, ser contextualizada e
151
AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
histórica, dotar de sentido, e implicar
libertad”. Benner, (Ob., cit). Es
necesario, además, considerar que la
atención dentro de las políticas
educativas, se ha centrado
principalmente hacia la búsqueda de
una “enseñanza de calidad”, restando
importancia al profesor, como persona
humana, en especial, en temas
relacionados precisamente con su
salud.
Ante ello, es trascendental la
creación de espacios donde los
docentes podamos desarrollar
estrategias eficaces, que nos permitan
afrontar situaciones relacionadas al
tema, atendiendo al estrés laboral;
favorecer la conciencia,
responsabilidad y autocuidado en
cada uno de nosotros, asumiendo
compromisos al promover hábitos o
estilos vitales mediante la prevención
y promoción de lo saludable. Una
alternativa a la hora de lograrlo entre
los docentes, puede ser, la
introducción de actividades físicas
dentro de las horas de trabajo,
jornadas de pausas activas; pero no
como iniciativa individual, sino en el
marco institucional.
Lograr ésta praxis de estilos
saludables en la cotidianidad laboral
del mencionado decanato, amerita la
existencia de una transformación a
partir de un proceso reflexivo, de
cambios en los actores sociales
decisivos en la formación de hábitos,
en dónde nos preparemos para
mediar aprendizajes a partir de la
realidad vital de quienes allí
laboramos; permitiendo la
participación de todos los involucrados
y comprometidos en la toma de
decisiones, que permitan sopesar el
futuro de la sociedad, así como
equidad en las condiciones vitales
transformadores de ése futuro.
De ésta manera, necesitamos
para obtener estos logros, la
generación de un proceso reflexivo
como el señalado previamente, pues:
“sólo cuando el ser humano es libre y
reflexiona, hay praxis”, según
Aristóteles (1985). Esto se refiere a la
acción orientada por ideas, auto-
determinadas, responsables en el ser
humano. A éste ámbito no pertenece
152
AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
entonces el saber contemplativo, se
trata, de un asunto de sabiduría, de
juicio reflexionante, es un actuar
responsivo, por cuánto responde a
una necesidad generada en el
carácter imperfecto del ser humano.
Los planteamientos anteriores, incitan
a ocuparse más, en torno al desarrollo
de la praxis profesional de los
docentes, al cuidado o promoción de
su salud, y poder continuar
perfeccionando estudios, referidos a la
influencia que el tema puede tener en
el desarrollo de la praxis docente y
vital del profesorado referido.
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