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AÑO 2022 Nº 3 SCIENTIARUM
que la crisis mundial generada por la
pandemia del coronavirus SARS-CoV-
2, hizo visible como nunca antes,
maximizando dichas vulnerabilidades,
y haciendo posible una serie de
repertorios de conducta destinados a
ubicar factores de riesgo de salud
poblacional. (Ramonet, 2020).
Entre esos riesgos o problemas
de salud, detectados o visibilizados
con la pandemia mencionada,
definidos como: biológicos,
ambientales, comportamentales,
socioculturales, económicos, entre
muchos otros; además de la
insuficiencia ponderal, sexualidad
riesgosa, hipertensión, obesidad,
dislipidemia, consumo de alcohol,
tabaco, carencia de agua potable, falta
de higiene, tradicionalmente
presentados y señalados por la
población, especialmente entre los
países en vía de desarrollo, con
mayores niveles de pobreza; se
suman además, los de incumplir
instrucciones médicas, utilizando de
forma inadecuada los servicios de
salud, pudiendo sumarse unos a otros,
elevando las probabilidades de
padecer afectaciones de la salud.
(Fernández, Alonso & Montero, 1997;
Núñez, Zurita, Ramírez, Lozano,
Puertas & Ubago, 2019).
De allí, el propósito del presente
ensayo, que consiste en fomentar
procesos de reflexión sobre los estilos
de vida saludable lo que permitirá a los
individuos en formación, al poder
aprender a "leer la realidad", aparte de
que una mirada reflexiva sobre lo
circundante conlleva a la libertad,
emancipa a las personas del yugo
cultural invisible que abraza todos los
rincones de su vida cotidiana,
permitiéndole poder tomar decisiones
adecuadas a las condiciones
personales y colectivas, lo cual a su
vez, es una de las definiciones de
praxis, en sí. (Benner, 1995). La
relevancia de este artículo, estriba en
que resultará un proceso de
conocimiento, dialéctico e
históricamente determinado, con la
certeza de convertirse en una
oportunidad para crear conocimiento
dialogado, co–creado a través de la
práctica reflexiva, transformativa en
hábitos vitales saludables.